Un crimen sin respuesta.
Dos hermanos que ansían celebrar la vida.
¿Qué le sucedió a Laura Ardoz?
Tenerife, 2019. Mario y Laura Ardoz, hermanos mellizos, visitan las islas Canarias: él acaba de recibir su última sesión de quimioterapia; ella cree que ese viaje es la mejor manera de volver a empezar tras el cáncer. Pero Mario sufre una recaída que lo mantiene ingresado en el hospital un par de días. A su salida descubre que su hermana ha desaparecido y su móvil la ubica en un paraje desolado por la lava. Se inicia así una búsqueda contrarreloj y una lucha con el fuego que parece abrirse bajo sus pies.
El escritor Javier Castillo, fenómeno de éxito mundial con más de 2.500.000 ejemplares vendidos, vuelve a agitar los cimientos del thriller con una novela inspiradora y trascendental, una historia llena de misterio, amor y dolor que nos sacude, nos despierta y nos sumerge sin respiro en un viaje profundo que nos hace reflexionar sobre las huellas que dejamos en los demás.
¿Puede la muerte avivar la llama de nuestra vida?
Diez personas que no se han visto nunca son invitadas por un anfitrión desconocido a pasar unos días de vacaciones en una lujosa mansión ubicada en una isla frente a la costa inglesa. Durante la cena, una misteriosa grabación revelará que cada uno de los presentes oculta un terrible secreto.
Cuando uno de los invitados sea hallado asesinado, la tensión se disparará: el culpable es uno de ellos y está listo para atacar de nuevo. Solo una canción infantil parece guardar la clave para desentrañar el misterio de esta creciente pesadilla.
Época de la Regencia, Inglaterra. La señorita Beatrice Hyde-Clare tiene veintiséis años, es huérfana, vive de la caridad de sus parientes y no tiene muchas esperanzas de casarse. Su papel en la vida parece claro: coser, sonreír y no molestar.
Pero cuando recibe una invitación para una elegante fiesta campestre decide que, esta vez, disfrutará. Ni siquiera la presencia del duque de Kesgrave (arrogante, apuesto y absolutamente irritante) le arruinará el momento. Aunque fantasear con verterle la sopa de tortuga sobre la cabeza, eso sí, es tentador.
Lo que Bea no espera es tropezarse con un cadáver. Y menos aún que el juez lo declare suicidio cuando ella sabe que no lo es. Así que, por mucho que le digan que se comporte como una dama… Bea tiene otros planes.
¿Cómo puede un asesino esconderse durante décadas en un pequeño pueblo donde todos parecen conocerse?
Ha vuelto a ocurrir, una niña ha desaparecido en Nectar, un pueblo remoto de Pensilvania. En el lugar donde fue vista por última vez, se ha dejado un montículo de azúcar a modo de mensaje: «The Sugar Man» está de vuelta. La agente del FBI Dakota Finch deberá regresar a su pueblo natal para intentar averiguar quién es el asesino que desde hace décadas está evitando ser descubierto. No le será fácil llegar a la verdad con la cantidad de rumores y pistas falsas que corren por el pueblo. Finch deberá enfrentarse a sus propios prejuicios y pronto se dará cuenta de que deberá investigar en la Versammlung, una comunidad cercana tipo secta fundada hace más de dos siglos con los valores de un grupo religioso que huía de la persecución en Europa. El problema es que ingresar en ese grupo es muy complicado.
¿Logrará que confíen en ella lo suficiente como para compartir sus secretos?
Cash sigue viviendo en la casa que heredó de su madre, la misma que su padre abandonó tiempo atrás, y se dedica a pintar y trabajar en la obra. No es que haya conocido nada más, nunca ha salido de los campos de Johnston, Wisconsin, y nunca le ha interesado demasiado hacerlo. ¿Para qué, cuando sus amigos, su trabajo y toda su vida está allí? Johnston es su hogar y lo adora en toda su escala de grises.
Pero entonces Rose, una extraña de hermosos ojos esmeralda, aparece en el bar de siempre como un soplo de aire fresco en una noche de verano. Y todo cambia. El mundo parece detenerse por un instante y al volver a girar lo hace en torno a ella. Es un flechazo. Al menos para Cash…
En una de las prisiones más infames de Escocia, un convicto es brutalmente asesinado en su celda. Al lado duerme John Rebus, que ha sido condenado y encerrado y ahora vive al otro lado del muro de la justicia.
Pero, como bien dicen, las viejas costumbres son difíciles de eliminar, y es imposible para un detective no caer en la tentación de investigar un misterio. Así que Rebus activa su instinto natural y se involucra en una trama de conspiración, corrupción y muerte en la que incluso a esta figura legendaria le costará mantener la calma.
Sin placa, sin autoridad y sin red de seguridad, caminará por la cuerda floja, con su vida en peligro a cada momento.