Considerado el padre del realismo ruso y a la vez el precursor más genial del absurdo moderno, Nikolái Gógol (1809-1852) dinamitó las convenciones literarias del siglo xix. Su obra es el puente fundamental por el que transitaron después autores como Dostoievski, Bulgákov o el propio Kafka. Esta edición –que reúne la totalidad de su narrativa breve abarca desde el folclore colorista y demoníaco de sus primeros ciclos ucranianos (Veladas en el caserío cerca de Dikanka y Mírgorod), hasta las alucinadas estampas urbanas de sus relatos petersburgueses. El lector encontrará aquí obras maestras universales como «Tarás Bulba», «La Avenida Nevski», «La nariz» o «Diario de un loco», junto a piezas imprescindibles como «El retrato» o «El Vii» –donde el terror y la sátira se dan la mano–, así como una sección dedicada a todos aquellos textos dispersos o inconclusos, voluntaria o involuntariamente, a su muerte. La escritura de Gógol, capaz de transitar en un mismo párrafo de la risa incontenible al horror existencial, disecciona la burocracia, la corrupción moral y la pequeñez humana con una agudeza visual sin precedentes. Gógol es el inventor de un realismo grotesco donde lo sobrenatural irrumpe con naturalidad en la grisura cotidiana, y este es un volumen esencial para comprender el origen de la literatura moderna.
Mientras se iban publicando los relatos reunidos en el segundo volumen de estos Cuentos completos, entre 1909 y 1937, Edith Wharton se adentrará en el siglo xx, en el que vivirá las fracturas sociales del nacimiento del siglo, el conflicto de la I Guerra Mundial en primera persona, el periodo de entreguerras y el Crack del 29. Son los cuentos que aparecieron antes y después de su novela universal, La edad de la inocencia (Premio Pulitzer en 1921). Son sus décadas de mayor esplendor literario, donde su prosa alcanzó las mayores cotas de calidad y sus cuentos reflejaron como pocos el advenimiento de un nuevo mundo y una nueva sensibilidad.
Aunque el nombre de Edith Wharton sea bien conocido para un lector atento –fue la primera mujer en ganar el premio Pulitzer, estuvo nominada al Nobel en varias ocasiones, firmó más de cuarenta libros de todos los géneros–, aún queda mucho por conocer de una de las escritoras más difíciles de encasillar de la historia de la literatura: sus cuentos son un brillante ejercicio de pasión, síntesis, armonía, encanto discreto y un agudísimo sentido del humor que no han llegado a ser todo lo reivindicados que deberían. Este primer volumen de sus Cuentos completos, que comprende los escritos entre 1891 y 1908, nos ofrece una nueva visión de la autora de La edad de la inocencia que sorprenderá a no pocos y hará disfrutar a muchos.
Prologado por la escritora Clara Obligado, la traducción de este volumen corre a cargo de un compenetrado equipo de traductores –Emma Cotro, Maite Fernández Estañán, Eva Gallud y Juan Carlos García– que no solo ha logrado traernos la voz de Wharton de la mejor manera posible, sino hacerlo en el momento y de la forma que se merece.
El camino de los reyes es el primer volumen de «El Archivo de las Tormentas», el resultado de más de una década de construcción y escritura de universos, convertido en una obra maestra de la fantasía contemporánea en diez volúmenes. Con ella, Brandon Sanderson se postula como el autor del género que más lectores está ganando en todo el mundo.
Anhelo los días previos a la Última Desolación.
Los días en que los Heraldos nos abandonaron y los Caballeros Radiantes se giraron en nuestra contra. Un tiempo en que aún había magia en el mundo y honor en el corazón de los hombres.
El mundo fue nuestro, pero lo perdimos. Probablemente no hay nada más estimulante para las almas de los hombres que la victoria.
¿O tal vez fue la victoria una ilusión durante todo ese tiempo? ¿Comprendieron nuestros enemigos que cuanto más duramente luchaban, más resistíamos nosotros? Quizá vieron que el fuego y el martillo tan solo producían mejores espadas. Pero ignoraron el acero durante el tiempo suficiente para oxidarse.
Hay cuatro personas a las que observamos. La primera es el médico, quien dejó de curar para convertirse en soldado durante la guerra más brutal de nuestro tiempo. La segunda es el asesino, un homicida que llora siempre que mata. La tercera es la mentirosa, una joven que viste un manto de erudita sobre un corazón de ladrona. Por último está el alto príncipe, un guerrero que mira al pasado mientras languidece su sed de guerra.
El mundo puede cambiar. La potenciación y el uso de las esquirlas pueden aparecer de nuevo, la magia de los días pasados puede volver a ser nuestra. Esas cuatro personas son la clave.
Una de ellas nos redimirá. Y una de ellas nos destruirá.
Hace seis años, un asesino mató al rey Alethi, y ahora está asesinando a los gobernantes de todo Roshar; entre sus principales objetivos es Dalinar. Kaladin está al mando de los guardaespaldas reales, un puesto controvertido por su baja condición, y debe proteger al rey y a Dalinar, mientras que en secreto domina nuevos poderes extraordinarios vinculados a Syl. Shallan tiene la carga de impedir el regreso de Voidbringers y el fin de la desolada civilización que queda. Los Parshendi están convencidos por su líder a arriesgarlo todo en una apuesta desesperada con las fuerzas sobrenaturales que una vez desaparecieron.
Se publica aquí una amplia selección de las cartas de Lev Tolstói, de gran relevancia en el conjunto de la obra de nuestro escritor. De las más de diez mil conservadas, Selma Ancira ha seleccionado, traducido y anotado minuciosamente las más significativas. Se incluyen varias de las cartas de amor que Tolstói escribió a Valeria Arsénieva y más tarde a su esposa Sofia Bers; aquellas en las que el escritor en ciernes describe sus impresiones como voluntario en la guerra del Cáucaso y en la de Crimea; las que nos hablan de sus viajes a Europa y sus inquietudes pedagógicas; las que nos informan sobre su debut en el mundo de las letras y los grandes momentos que vivió durante y después de la publicación de Guerra y paz y Anna Karénina. No falta la historia de su tormentosa amistad con Iván Turguéniev, la correspondencia dirigida a Rainer Maria Rilke, Romain Rolland, Bernard Shaw, Ivan Bunin, Máxim Gorki, Gandhi o Strájov, así como la célebre epístola al zar Nicolás II.