Hércules Poirot necesita descanso, y para ello ha escogido un pequeño hotel junto al mar. El relax y la armonía reinan entre los huéspedes. Arlena Marshall, una actriz descaradamente bella y con un talento especial para atraer problemas, se convertirá en el objeto de deseo de los hombres y en el centro de las críticas de sus mujeres. Cuando aparece muerta, todos parecen tener una buena coartada. Poirot hará gala de su astucia para resolver un crimen en el que ni los malos son tan malos? ni los buenos tan buenos.
«La mejor Agatha Christie desde Diez negritos.» The Observer
EL MEMOIR ACLAMADO POR LA CRÍTICA QUE VA MÁS ALLÁ DE LA SERIE,
NOMINADO A LOS PREMIOS CINEMATOGRÁFICOS DE LA FERIA DE FRANKFURT
«Millones de personas confinadas en todo el mundo se han dejado fascinar estos días porUnorthodox, [...] un mundo tan exótico como real.»Ana Carbajosa,El País
«Uno de esos libros que no puedes soltar.»Joan Rivers,The New York Post
Como miembro de los satmar, una comunidad de judíos ultraortodoxos de Williamsburg (Brooklyn, Nueva York), Deborah Feldman crece bajo un estricto código de normas que rige desde su idioma -el yiddish- o su indumentaria hasta sus lecturas y las personas con las que se le permite relacionarse. Siendo adolescente, intuye que puede existir una forma de vida alternativa entre los rascacielos de Manhattan, y se debate entre la responsabilidad de ser una buena judía jasídica y sus anhelos de independencia, como los que anidan en las protagonistas de las novelas de Jane Austen o Louisa May Alcott que lee a escondidas de su familia. Pero pronto se ve atrapada en un matrimonio concertado que resulta frustrante, sexual y emocionalmente. Todo cambia cuando, a los diecinueve años, da a luz a su hijo y comprende que, a pesar de todos los obstáculos, ha de encontrar para ambos un camino hacia la libertad.
Pocas obras se explican tan bien desde la biografía de su autor como la de Francis Scott Fitzgerald. Nadie como el encarnó la euforia de la Era del Jazz y, posteriormente, la depresión del Crack del 29. Conoció el exito temprano y fulgurante y sin embargo en sus últimos años sufrió el fracaso y el olvido. Aunque Fitzgerald siempre consideró sus cuentos literatura alimenticia, vistos con la perspectiva del presente constituyen una parte fundamental de su obra y se inscriben en la gran tradición cuentística de los Estados Unidos. Esta antología recoge los mejores cuentos de sus distintas epocas.