«Cuando Amaia Salazar tenía doce años estuvo perdida en el bosque durante dieciséis horas. Era de madrugada cuando la encontraron a treinta kilómetros al norte del lugar donde se había despistado de la senda. Desvanecida bajo la intensa lluvia, la ropa ennegrecida y chamuscada como la de una bruja medieval rescatada de una hoguera y, en contraste, la piel blanca, limpia y helada como si acabase de surgir del hielo.»
En 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del Baztán, una joven Amaia Salazar participa en un curso de intercambio para policías en Estados Unidos. Una de las pruebas consiste en estudiar un caso real de un asesino en serie llamado «el compositor», que siempre actúa durante grandes desastres naturales atacando a familias y siguiendo una puesta en escena casi litúrgica. Amaia se convertirá inesperadamente en parte del equipo de la investigación que los llevará hasta Nueva Orleans, en vísperas del peor huracán de su historia, para intentar adelantarse al asesino... Pero una llamada de su tía Engrasi desde Elizondo despertará en Amaia fantasmas de su infancia, enfrentándola de nuevo al miedo y a los recuerdos que la dotan de un extraordinario conocimiento de la cara norte del corazón.
Un eminente científico británico, Thomas Betterton, desaparece misteriosamente después de un congreso celebrado en París. Al parecer, no se trata de un caso aislado, sino de la continuación de una serie de episodios parecidos que han sucedido reiteradamente en los últimos tiempos. Siempre se trata de hombres de ciencia que desaparecen sin ningún rastro de violencia y van a parar voluntariamente al otro lado del famoso Telón de Acero. Hilary Craven, por su parte, ha perdido toda ilusión por vivir. Cuando conoce al agente Jessop, empeñado en descubrir el destino de un científico desaparecido, se verá envuelta en una peligrosa expedición al norte de África, con el objetivo de encontrar al científico y descubrir el motivo de su desaparición.
Tras ser depuesto del poder en su pequeño sultanato, el príncipe Ali Yusuf le pide a su amigo y piloto Bob Rawlinson que haga salir del país una fortuna en forma de piedras preciosas. Las valiosas gemas, escondidas por Bob en el equipaje de su hermana Joan sin que ésta lo sepa, emprenderán así un imprevisible periplo que las llevará finalmente a un internado femenino en plena campiña inglesa. Cuando los asesinatos enturbien la paz del selecto colegio, Hécules Poirot irrumpirá en escena para encontrar al gato que está alborotando el palomar.