La primera novela de Manuel Marlasca. El mayor referente de la crónica negra arranca con la serie «Grupo X».
El día que el grupo X de la Brigada de Policía Judicial de Madrid empieza su semana de guardia aparece en una fábrica abandonada una maleta con el torso de una mujer. Jimmy Valle, Luis Mangas y Paula Vicente, tres agentes de distintas generaciones, serán los encargados de esclarecer el crimen. Al grupo X se une Julia Zaldívar, una inspectora especialista en la lucha contra las redes de trata de mujeres, que se convertirá en una pieza fundamental para resolver el caso. El equipo pronto comprenderá que se enfrenta a un desafío gigantesco: un asesino con recursos para llevar a la Policía hasta callejones sin salida, una trama poderosa y con conexiones comprometidas relacionada con otros asesinatos nunca resueltos y una investigación que dejará profundas cicatrices en todos los que participan en ella. Solo el trabajo conjunto y la férrea voluntad del grupo X conseguirán resolver un caso que va mucho más allá del crimen de la mujer de la maleta.
¿Hasta dónde llega la corrupción y cuál será el precio que pagar para acabar con ella?
A veces los policías son la última oportunidad que nos queda para saber la verdad, pero a ellos les puede costar su alma.
Hace muchos miles de años, en un mundo que poco tiene que ver con el actual pero que también era el nuestro, un muchacho sin nombre al que llaman Piojo, y que solo conoce la crueldad del hombre que lo ha cuidado desde que se quedó huérfano, emprende su lucha por la existencia. De manera fortuita, se cruzará en su camino con los Hombres Águila, entre los que encontrará a su primer amigo, el orgulloso Viento del Norte, y a su amor verdadero, la inolvidable Gata. Serán precisamente la amistad y el amor los que impulsen a Piojo a la mayor aventura de su vida. Capaz de ver lo que lo rodea con la luz y la mirada del artista y de arrostrar los peligros que se le presentan con la serenidad de los auténticos héroes, Piojo sabrá entender sus sueños y conseguirá por fin un nombre y un lugar al que pertenecer.
Para un padre no hay mayor dolor que perder a un hijo. Y Roberto Cusac lo sabe bien: bastaron unos segundos para que Jaime desapareciera de un parque infantil sin dejar rastro. Años más tarde, en un intento por redimir su culpa, entra a trabajar como investigador privado en una fundación de personas desaparecidas junto con Inés Herrera, su esposa, quien se encarga de la parte legal. Tienen otro hijo, que ha crecido a la sombra de un hermano al que nunca conoció, pero que continúa presente en la vida de sus padres. Y más cuando una noche, en un paraje inhóspito, reaparece un niño desaparecido. Desnutrido y con evidentes signos de tortura, el pequeño relata haber estado encerrado por un hombre sin rostro. Desde ese instante, y guiados por el temor de que Jaime haya sufrido la misma suerte, Roberto e Inés iniciarán una investigación paralela para descubrir la verdad.