Cuando se lee Alicia en el País de las Maravillas, se puede imaginar al autor caminando al lado de las niñas, las tres hermanas para las que inventó el cuento, improvisando continuamente. Como buen profesor acostumbrado a llenar pizarras de números, su relato no pierde el hilo, siempre resulta coherente, dentro de lo absurdo que está contando, y se siente animado por las miradas chispeantes de las pequeñas. Cuando se sientan para descansar, o mientras toman un refrigerio para recomponer fuerzas, prosigue el relato, que ya no se detendrá hasta llegar a su hija.
Una tarde calurosa junto al río, la joven Alicia persigue a un conejo blanco hasta su profunda madriguera. Tras una larga y lenta caída llega al país de las maravillas, un lugar disparatado e insólito donde las reglas que conoce no funcionan, y en el que comparte juegos y acertijos completamente ilógicos con unas criaturas extravagantes pero inolvidables como la Liebre de Marzo, el Sombrerero, la Oruga azul, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones.
Diálogos insólitos, situaciones extrañas y un aire de magia absolutamente real impregnan las aventuras de Alicia. Si Alicia en el País de las Maravillas nació por casualidad de los relatos fantásticos que Lewis Carroll improvisaba para las tres hermanitas Lidell –Alicia, Lorina y Edith–, Al otro lado del espejo narra el viaje al extraño país que se encuentra Alicia tras cruzar el espejo. El autor utiliza el ingenio para burlarse de las convenciones y tradiciones de la sociedad inglesa de la época.
«Alicia» no es sólo un libro para niños;
es también el único libro en el que los adultos nos convertimos en niños.
Alicia en el país de las maravillas traspasa el umbral que separa la realidad del sueño y se adentra en un territorio sin leyes ni normas donde todo es posible. Triunfo de la imaginación y del ingenio, esta narración recrea un mundo de escenarios y criaturas insólitos, y pone en entredicho todos y cada uno de los postulados lógicos del mundo convencional.
Este volumen presenta, junto a la traducción magistral de Luis Maristany y las láminas clásicas de John Tenniel, una nueva edición de Las aventuras subterráneas de Alicia, la obra seminal que el reverendo Dodgson -Lewis Carroll era su seudónimo- escribió e ilustró a mano para Alice Liddell en 1864. Cierra el tomo Alicia para los pequeños, la adaptación infantil que el propio autor hizo de su propia obra en 1890.
Este texto de Conrad es, en palabras de Borges, «acaso el más intenso de los relatos que la imaginación humana ha labrado». Estamos ante una obra maestra. La narración de un viaje en busca de Kurtz, personaje huidizo que se acaba convirtiendo en presencia enigmática, ubicua e inquietante. Relato del marino Charlie Marlow que rememora su aventura, remontando un gran río en forma de serpiente hasta encontrar a Kurtz, un viaje que se convierte en un descenso dantesco al centro del horror, al corazón oscuro y tenebroso de nuestra alma negra.
La mejor y más personal versión española de Heart of Darkness.
El día D acerca. Todavía no se sabe dónde ni cuándo, pero los alemanes están convencidos de que será pronto. Felicity Clariet, Flick, es una de las agentes más valiosas de la unidad encargada de las operaciones de sabotaje que opera en el Norte de Francia. a flick le consta que el éxito del desembarco aliado depende de que las líneas de comunicación con berlín no funcionen.