Andronio, te escribo desde Miseno, la finca que perteneció al héroe Escipión el Africano y donde murió su amada hija Cornelia, mi ama.
Ahora que soy libre, yo, Antígona de Mileto, quiero que se cuente su verdadera historia para que el porvenir haga justicia a ella y a sus hijos, Tiberio y Cayo Graco, pues temo que la historia oficial de Roma no lo hará. Perdieron la batalla del presente, pero deben ganar la de la posteridad. Por eso te pido que escribas unos Annales Corneliae que relaten los hechos luctuosos pero heroicos que ensombrecieron la vida de mi ama. No fue pequeña su influencia en la política de su tiempo. Si la República está a punto de perecer es porque ella y sus hijos fracasaron en su empeño por mantener los valores sobre los que se fundó y que la hicieron fuerte.
Nacer es la primera migración, el exilio compartido por la humanidad entera. A ciertas personas la vida o la violencia las empuja a seguir alejándose del lugar natal. Itinerantes, arrancadas, crisálidas del pasado perdido. A ellas dedica este libro William González Guevara, joven poeta transterrado que grafiteó versos de Rubén Darío en las paredes de un barrio de Madrid. La vida de los Inmigrantes de segunda transcurre en páramos contemporáneos, en neones de sueños apagados y vastas podredumbres. Allí donde brotan casas de apuestas para crear ludópatas y fusilar sueños. Donde el autorretrato del artista adolescente incluye una nueva vacía, tu chándal favorito, tu acento repudiado. Donde pese al racismo, todo el mundo el mundo refiere pagarte en negro. William acoge en sus versos lo que no cabe en los pactos de silencio.
Muchas personas pasan años en la cárcel sin haber cometido ningún crimen. Esta injusticia, que sirve de premisa a tantas novelas, se hace real en este libro en el que John Grisham ha decidido contar diez desgarradores casos de inocentes que fueron obligados a sacrificar amigos, familias, parejas y décadas de sus vidas en prisión mientras los culpables seguían libres.
En cada una de estas dramáticas historias, Grisham y Jim McCloskey, fundador de la organización Centurion Ministries, dedicada a luchar contra estos errores del sistema judicial, relatan con destreza y rigor las investigaciones policiales que condujeron a las condenas y las duras batallas legales que lograron la exoneración. Son historias trágicas, a veces casi inexplicables, que dejan una sensación de profunda incredulidad. Dramas humanos que revelan crueldad, racismo y corrupción, pero también coraje y esperanza.
Apoyado en un impecable trabajo de documentación y contado con apasionamiento y el adictivo suspense que solo Grisham puede lograr, Inocentes es una historia de cómo superar la adversidad cuando todo está en tu contra.