«Era el año del Señor de 1989. La gente oía hablar de guerras y de revueltas, pero no se asustaban, pues esas cosas tenían que suceder.» El ala derecha es el volumen que cierra la monumental trilogía «Cegador». Estamos en 1989 («el último año del hombre en la Tierra», y también el año de la Revolución). La aciaga dictadura de Ceaușescu experimenta sus últimos estertores. En los circos del hambre, largas colas de mujeres esperan la comida que no llega, vigiladas de cerca por los agentes de la Securitate. Bucarest es un mausoleo, una ciudad de muertos y de noche, de ruinas y de miseria. El joven Mircea se debate entre la realidad punzante y las visiones alucinadas de un lugar que se asoma al fin del mundo, embarcado en una disección salvaje y mística de la primera infancia, en un viaje onírico por el laberinto de la genealogía familiar, en el que todo converge y todo acaba, en una plenitud tan fugaz como el latido de las alas de una mariposa.
Escrita entre Los demonios y Los hermanos Karamázov, pertenece El adolescente (1875) a la fase final de la obra de Dostoievski. El protagonista y narrador, el «adolescente» (de veinte años) Arkadi Makárovich Dolgoruki, es hijo ilegítimo de un noble y una antigua sierva de este y se ha criado en Moscú sin amor, en casa de unos extranjeros. Está empeñado en convertirse en un hombre rico, «un Rothschild», porque cree que solo así podrá llevar una existencia libre e independiente. En una nueva traducción de Fernando Otero Macías, la novela, una de las menos conocidas de su autor, revela con tanto talento como en las demás su amor por las escenas desenfrenadas, sus consideraciones morales sobre el orgullo y la humillación, y su extensa y formidable galería de personajes vacilantes, extremos, sacrificados o sin escrúpulos.
Una mujer ante una sociedad en la que el aborto es un tabú (y un delito).
En octubre de 1963, cuando Annie Ernaux se halla en Ruán estudiando filología, descubre que está embarazada. Desde el primer momento no le cabe la menor duda de que no quiere tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Además del desamparo y la discriminación por parte de una sociedad que le vuelve la espalda, queda la lucha frente al profundo horror y dolor de un aborto clandestino.