ELLA ORGANIZA BODAS PERFECTAS
¿Hay algo mejor que una boda a principios de verano en Nueva York? No para Hannah, una romántica y apasionada wedding planner capaz de organizar la ceremonia perfecta, en la que todo está bajo su control. Esta vez solo se le ha escapado un pequeño detalle: el guaperas que se ha colado en la boda y ha gritado "¡Me opongo!" justo antes del "sí, quiero".
EL TRABAJO DE ÉL ES DESTROZARLAS
Logan tenía una vida perfecta hasta que lo dejaron plantado en el altar. Desde entonces, para él todas las bodas son un paripé. Por eso, cuando se le presenta una nueva oportunidad de trabajo, la acepta. Su moto y su carisma lo pueden llevar a cualquier parte.
ELLA ORGANIZA BODAS PERFECTAS
¿Hay algo mejor que una boda a principios de verano en Nueva York? No para Hannah, una romántica y apasionada wedding planner capaz de organizar la ceremonia perfecta, en la que todo está bajo su control. Esta vez solo se le ha escapado un pequeño detalle: el guaperas que se ha colado en la boda y ha gritado "¡Me opongo!" justo antes del "sí, quiero".
EL TRABAJO DE ÉL ES DESTROZARLAS
Logan tenía una vida perfecta hasta que lo dejaron plantado en el altar. Desde entonces, para él todas las bodas son un paripé. Por eso, cuando se le presenta una nueva oportunidad de trabajo, la acepta. Su moto y su carisma lo pueden llevar a cualquier parte.
Hannah acaba de emprender su negocio y necesita que esta temporada de bodas salga impecable. No permitirá que Logan le arruine ninguna ceremonia más. Lo que no imagina es que él es un sinvergüenza irresistible que no se dará por vencido hasta que el altar los separe o la atracción los una para siempre.
En un islote llamado Shutter Island, frente a la costa de Boston, se alza un conjunto de edificios de aspecto siniestro: se trata de un hospital psiquiátrico cuyos internos, todos hondamente perturbados y sometidos a una vigilancia estricta, han cometido algún crimen grave. El agente federal Teddy Daniels y su ayudante, Chuck Aule, son enviados allí porque una de las reclusas, Rachel Solando, parece haberse evadido de algún modo incomprensible de una celda cerrada a cal y canto. La única pista es una hoja de papel con una serie de números y letras sin significado aparente.
Mientras un furioso huracán azota el peñón, los dos policías se adentran en un mundo cada vez más opaco y angustiante, entre indicios de experimentos radicales y maquinaciones gubernamentales encubiertas que ensombrecen un caso ya de por sí extraño. A medida que su investigación avanza, las preguntas aumentan: ya no se refieren tan solo a la mujer desaparecida, sino a la naturaleza de todo lo que sucede en ese lugar rodeado por una valla electrificada y guardias armados. Y, cuanto más se acercan a la verdad, ésta se vuelve cada vez más esquiva, hasta el punto de hacerles creer que tal vez nunca puedan abandonar Shutter Island.