Las Rimas de Bécquer son hoy la más conocida de las colecciones poéticas del siglo XIX. Exponente de una lírica incómoda en el corsé romántico y casi modernista, estos poemas breves deben su liviandad a un esforzado trabajo de depuración estilística. A su vez, las Leyendas son narraciones fantásticas de tono intimista y lúgubre, basadas en su mayoría en relatos populares, y suponen una de las producciones más representativas del posromanticismo de nuestro país.
El catedrático emérito en literatura española de la Universidad Nacional de Educación a Distancia Enrique Rull firma la introducción, las actividades finales y las notas que acompañan al lector a lo largo del volumen. Desde la semblanza de Bécquer hasta el análisis de su poética y el estudio de las fuentes de las que bebe su narrativa, la presente edición, que incluye asimismo las Cartas literarias a una mujer, resulta imprescindible para el estudio pormenorizado de esta obra cumbre de las letras hispánicas.
Aunque fraguadas sobre todo entre 1858 y 1861, las Rimas están integradas por piezas compuestas a lo largo de casi quince años, hasta el momento de la muerte de Bécquer, sin alcanzar una ordenación definitiva. Los temas dominantes son los propios de la poesía amorosa de todos los tiempos, como la melancolía y la incomunicación, modulados por toda la tradición aprendida (desde el clasicismo grecolatino hasta los romanticismos de escuela, pasando por la literatura del Siglo de Oro) y prestando atención a procedimientos propios de la literatura de consumo, como el sentimentalismo del folletín, la dramatización de la vida privada, la métrica de la zarzuela o el tono de la poesía alemana y de la balada de mediados de siglo.
Rigodón es, en pocas palabras, la historia patética de un hombre a la deriva...; el relato del viaje de Céline por Alemania en 1944, pocos meses antes del final de la Segunda Guerra Mundial, en un intento de llegar a Dinamarca, a Sigmaringen, donde se esconde el gobierno de Vichy. Lo acompañan el actor Robert Le Vigan, su esposa Lucette y su gato Bébert, y juntos pretenden recuperar el oro enterrado en el jardín de una amiga bailarina. Y, entretanto, con ricas descripciones de incendios y escombros, Céline entreteje vivencias y pensamientos: el desprecio por su editorial, las visitas inoportunas, su resentimiento por el encarcelamiento en Dinamarca y su punto de vista sobre los acontecimientos que se suceden a su alrededor. Publicada póstumamente, en 1969, Rigodón, libro al que Céline consagró los últimos meses de su vida, es la tercera y última parte de la autobiografía iniciada en 1957 con la sombría y alucinante fantasmagoría De un castillo a otro, a la que siguió Norte, novela de páginas enloquecidas y dantescas, publicadas ambas en esta misma colección.