Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices... y espiando a los vecinos. Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz. ¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece. Tortuosa, escalofriante, original y conmovedora, La mujer en la ventana es una sofisticada novela de suspense que ya llamó la atención antes de ser publicada. Los derechos de traducción se vendieron a 38 lenguas y Fox empezó a trabajar en su adaptación a la gran pantalla. Debutó en el n.º 1 de la lista de libros más vendidos del New York Times a la semana de salir a la venta -algo que no sucedía con una primera novela de autor desconocido desde hacía doce años- y permaneció allí varias semanas. Le han llovido los elogios de la crítica, de otros escritores y de los lectores norteamericanos; una acogida entusiasta y bien merecida, que se repite a medida que se publica en nuevos países.
La fábrica Oberst, célebre por sus exquisitos papeles pintados que decoran los hogares más elegantes de Francia, es un lugar envuelto en misterio. Su enigma más inquietante es la mujer retratada en cada uno de sus estampados, de quien se dice que es la difunta señora Oberst, muerta en circunstancias sospechosas.
Cuando las hermanas Lara y Sofi llegan a trabajar allí, pronto entablan amistad con Josef Oberst, el heredero de la fábrica, un joven marcado por la ausencia de su madre. Mientras Sofi se deja arrastrar por el fervor revolucionario, Lara entra de lleno tanto en el corazón de la familia Oberst como en la vida en la fábrica, gracias a su talento y su belleza. Entretanto, Hortense, la altiva esposa aristocrática de Josef, empieza a sentirse perturbada por las escenas que cubren las paredes de su hogar. Con la ciudad sumida en el caos y la violencia de las turbas desbordándose, ¿podría estar condenada a sufrir el mismo trágico destino que su predecesora?
Mientras la revolución se propaga por toda Francia, los caminos de Sofi, Lara y Hortense están destinados a cruzarse de forma irreversible. ¿Serán capaces de cambiar el curso de los acontecimientos o a veces la historia está condenada a repetirse?
¿QUIÉN ES, EN REALIDAD, LA MUJER DEL PISO DE ARRIBA?
La muerte de Dorotea y el deseo de desaparecer propician el regreso de su nieta a la pequeña localidad de Lanuza, en Huesca. El ambiente que la recibe dista mucho de la paz que venía buscando: los vecinos la tratan con recelo y la inquilina de su abuela, una escritora de renombre con fama de rehuir la sociedad, ha dejado atrás todas sus pertenencias y ha desaparecido. Poco a poco, la curiosidad y el deseo de ahuyentar sus fantasmas despiertan en ella el impulso de apropiarse de la vida de la inquilina en una fusión de identidades que parece haber comenzado antes de su llegada al pueblo. ¿Quien es realmente la mujer que ocupa el piso de arriba? ¿Se trata de la nieta de Dorotea o de la famosa escritora? ¿Será cierto que alguien observa todos sus movimientos?
Un juego de desdoblamientos, un magistral doppelgänger, una historia repleta de giros y suspense.
En la persona de la anciana Aaliya confluye el pasado y el presente de Beirut. Vive en una ciudad asediada por la violencia y el dolor, pero escapa de su terrible realidad gracias a la literatura. Huérfana de padre y repudiada por un marido al que nunca quiso, ha pasado la mayor parte de su vida leyendo en una librería y traduciendo en la soledad de su casa las grandes obras de la literatura de todos los tiempos a razón de una al año. Citas y títulos de Pessoa, Nabokov, Javier Marías o Italo Calvino desfilan y entretejen estas páginas, que repasan la historia reciente de Líbano y abren una puerta a la vida íntima de sus habitantes.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.