El legado del campesino, guerrillero y líder social Florencio el Guëro Medrano trasciende por mucho lo sucedido el 31 de marzo de 1973, cuando siete familias tomaron unas tierras semiabandonadas en Morelos y fundaron la primera comuna popular en América Latina, que llegó a ser de más de quince mil colonos y se cimentó bajo su propio código moral. La crónica puntual de la gesta de la colonia Rubén Jaramillo es narrada con precisión en esta obra indispensable, que es también un homenaje a quienes entendieron que el verdadero espíritu revolucionario está en el respeto a uno mismo. La Biblioteca Elena Poniatowska reúne la obra narrativa, ensayística y periodística de la autora que ha cuestionado al sistema y sus convencionalismos y que ha destacado por su vocación social y solidaridad con los desfavorecidos. No den las gracias nos motiva a seguir el ejemplo de aquellos que se atrevieron a construir un mundo más justo.
Un fantasy oscuro plagado de demonios, brujas y lealtades familiares que se pondrán a prueba.
Las brujas hicieron un pacto con el Infierno. Ahora, los demonios han venido a cobrárselo.
Durante siglos, las brujas del aquelarre Wytte han sido las guardianas del Velo que separa la Tierra del Infierno. Después de años lejos de su hogar, Ember Wytte regresa a casa para participar en el ritual que mantiene el mundo a salvo, pero esta vez algo no va bien…
Mientras el pueblo de Faddenfield queda atrapado en una niebla imposible de atravesar, Ember y sus hermanas tendrán que lidiar con una amenaza infernal, la Hermandad de Cazadores de Brujas… y Dante, el misterioso profesor con el que Ember comparte un vínculo que ni ella misma logra entender.
Pero Ember no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados. Para sobrevivir y revertir las consecuencias del ritual tendrá que unir fuerzas con su peor enemigo, aunque ambos sepan que están jugando con fuego.
Han pasado cuatro meses desde que David Gurney resolvió el caso del Buen Pastor y las consecuencias han sido terribles: se perdieron vidas y hubo carrerasprofesionales afectadas. Uno de los que más ha sufrido ha sido Jack Hardwick, que violó la normativa por ayudar a Gurney.
Los superiores de Hardwick pensaron que despidiéndole arreglaban todos sus problemas. En realidad, se buscaron un enemigo acérrimo. Ahora, Hardwick se propone demostrar la ineptitud de sus antiguos empleadores presentando pruebas que sirvan para revisar algunas condenas muy sonadas.
Empieza con el caso Spalter, un rico empresario y promotor asesinado en el funeral de su madre. Su infiel esposa Kay fue condenada a cadena perpetua, pero Hardwick está seguro de que a la mujer le hizo la cama un detective corrupto y quiere que Gurney le ayude a probarlo.