Los reinos de allí reúne en el año de su centenario toda la poesía de Carlos Edmundo de Ory (1923-2010), una de las voces más altas y singulares de la lírica española contemporánea: setenta años de creatividad desbordante hecha palabra, desde sus primeras tentativas juveniles a la culminación expresiva de Melos melancolía, pasando por los numerosos poemarios y ciclos librescos que jalonan un itinerario poetico marcado por la pasión imaginativa, la búsqueda estetica y espiritual, la exuberancia verbal y una sana irreverencia. El resultado es una aventura creadora que no reconoce límites y que enlaza expresamente con las zonas más fertiles de la modernidad (el romanticismo anglo-germánico, el simbolismo visionario, las vanguardias históricas) en su afán por religar palabra y vida. Fruto de largos años de estudio, cotejo y revisión de esta obra, el poeta, profesor y ensayista Jaume Pont nos entrega en este volumen la edición definitiva de la poesía de Ory.
Cuando Emelie, de 25 años, es encontrada asesinada en su apartamento en el norte de Estocolmo -la misma semana en que su violento ex compañero y padre de su hijo sale de prisión en un permiso de fin de semana- la detective Vanessa Frank parece entrever que el culpable está claro.
Pero hay algo en el sospechoso que le da a Frank la impresión de que le falta algo. ¿Quién más podría atacar tan frenéticamente a la joven, un ataque que la dejó con más de veinte puñaladas en el estómago?
¿Podría el ataque estar relacionado con la creciente red digital de hombres que quieren castigar a las mujeres, los llamados "incels"? Estos célibes involuntarios viven en los rincones más oscuros de Internet y están unidos en su violenta misoginia. Cuando se presenta una sobreviviente de un ataque sexual, Vanessa Frank comienza a tirar del hilo y a vincular algunos ataques violentos e impactantes, descubriendo este grupo en la sombra.
Son perdedores confesos que quieren a toda costa la disponibilidad sexual de las mujeres y, sin embargo, al mismo tiempo, expresan disgusto por la promiscuidad. Se sienten maliciosamente con derecho a recibir sexo y atención de lo que perciben como el sexo más débil. Su agresión acumulada ha llevado a estos hombres solitarios y odiosos a una violencia extrema. En sus propias palabras, han armado la guerra de género.
¿Hay un líder o son simplemente varios grupos caóticos sin relación entre sí? La pregunta que Vanessa Frank debe hacerse es, ¿qué haces cuando el odio echa raíces? Si más de uno de ellos es capaz de asesinar, ¿podrían ser capaces de un tiroteo masivo organizado?
Alan Le May es uno de los autores más populares de la narrativa western debido sobre todo a su novela The Searchers, una obra maestra del género, y en especial a su adaptación cinematográfica, que en España adoptó el memorable título de Centauros del desierto (Col. Frontera no 4). Pero la producción literaria de Le May es mucho más extensa y cuenta con diecisiete novelas y centenares de relatos, muchos de ellos aparecidos en la prestigiosa revista Collier’s, una de las cabeceras fundamentales en la historia de la literatura popular norteamericana.
La presente obra, Los que no perdonan, tiene en común con Centauros del desierto su retrato crudo y realista de la vida en la frontera texana hacia 1870. La novela narra las tentativas de los indios kiowas por rescatar a la joven protagonista, Rachel, de la familia de colonos con la que vive desde que la adoptaron cuando apenas era una niña, pues consideran que es una de los suyos. La primera parte describe con detalle los afanes y penalidades de los colonos para sacar adelante un rancho ganadero en la peligrosa frontera, así como lo que sentían las mujeres en aquellas tierras, su esfuerzo por mantener una vida civilizada, la rivalidad entre vecinas, los romances, y también la pasión culpable que Rachel siente por uno de sus hermanastros. El lector puede percibir el paisaje, el sonido casi permanente del viento, las grandes distancias vacías, la alegría de la llegada de la primavera, pero también el temor de los colonos ante la llegada de la «luna kiowa» que acompaña a la estación. Es entonces cuando los guerreros de las tribus cercanas salen en busca de botín, sangre y gloria.