«Un maestro de la sátira anarquista. Una leyenda viviente» (New York Review of Books); «Los más honestos, directos, iluminadores e importantes relatos publicados en este país en los últimos 20 años» (San Francisco Chronicle).
La ciudad de Eden es conocida por la leyenda de E. Starling, una ermitaña autora famosa por escribir e ilustrar La Subterra... y esfumarse.
Todos en el pueblo evitan la tenebrosa mansión Starling y al solitario heredero, Arthur. Sin embargo, a pesar de que sabe que no debería relacionarse con hombres huraños ni casas encantadas, Opal no puede ignorar la oferta de empleo que le ofrecen. La mansión Starling no tarda en convertirse en algo que nunca ha tenido, un hogar.
Pero fuerzas siniestras acechan en sus muros, y Arthur y ella deben decidir si desenterrar el pasado y enfrentarse a él, o dejar que Eden sea devorado por las pesadillas. Y si Opal quiere tener un lugar al que pertenecer, primero deberá luchar por él.
La luz es la mano izquierda de la oscuridad, y la oscuridad es la mano derecha de la luz. Las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes en kémmer, como manos unidas, como el término y el camino.»
«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación». Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden —también llamado Invierno por su gélido clima— con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer.