Annie Walker is on a quest to find her perfect match—someone who complements her happy, quiet life running the local flower shop in Rome, Kentucky. But finding her dream man may be harder than Annie imagined. Everyone knows everyone in her hometown, and the dating prospects are getting fewer by the day. After she overhears her latest date say she is “so unbelievably boring,” Annie starts to think the problem might be her. Is it too late to become flirtatious and fun like the leading ladies in her favorite romance movies? Maybe she only needs a little practice . . . and Annie has the perfect person in mind to be her tutor: Will Griffin.
Will—the sexy , tattooed, and absolutely gorgeous bodyguard—is temporarily back in Rome, providing security for Amelia Rose as excitement builds for her upcoming marriage to Noah Walker, Annie’s brother. He has one personal objective while on the job: stay away from Annie Walker and any other possible attachments to this sleepy town. But no sooner than he gets settled, Will finds himself tasked with helping Annie find the love of her life by becoming the next leading lady of Rome, Kentucky.
A los veintidós, Veronique Vincent desfila por las pasarelas de todo el mundo. Entre la semana de la moda de París y una sesión fotográfica en Tokio, tiene la oportunidad de hacer un pequeño descanso, pero su vida da un giro a causa de una trágica explosión en el aeropuerto de Bruselas.
En el hospital, Veronique descubre que el atentado le ha arrebatado a las dos personas que más amaba y que, además, las heridas han cambiado para siempre su apariencia. Es entonces cuando el testamento de su madre y una carta inesperada le ofrecen oportunidades que nunca creyó posibles.
Poco a poco, forja nuevos vínculos y revisita los antiguos, encuentra paz en ayudar a los demás y redefine lo que es realmente la belleza.
¿Se puede luchar contra lo que está destinado a suceder? ¿Cómo asumir que a veces no hay mayor maldición que conseguir lo que tanto deseas?
Isabelle Taylor y Sebastian Morton, el duque de Kensington, están atrapados por un contrato matrimonial acordado por sus familias desde que eran apenas unos niños.
Ella ha sido educada para conocer todo lo necesario para complacerle y convertirse en la esposa perfecta. En cambio él se ha limitado a aceptar esa imposición como al resto de cargas inherentes al título, sin tomarse la molestia de conocer a su prometida y sin darse ninguna prisa en llevarla al altar.
Pero Isabelle, a pesar de haber estado siempre enamorada de su prometido, está cansada de ser «la novia eterna» —como se la conoce en los corrillos y las páginas de cotilleos—, y tiene muy claro que no quiere convertirse en «la duquesa ignorada».
Sin embargo, ahora que quiere rebelarse contra el futuro que los demás han planeado para ella y buscar su propio camino, Sebastian no está dispuesto a ponérselo fácil, pues ha descubierto en su prometida un más que apetecible reto y a una mujer que le atrae y le fascina.
¿Conseguirá Isabelle aceptar el destino que otros han trazado para ella o se rebelará contra lo que se ha convertido en una pesada carga?