Un ruso llega a Singapur con un secreto valioso. Pero cuando es asesinado y Sam Joseph, el agente de la CIA encargado de la reunión, desaparece, Artemis Procter se convierte en el chivo expiatorio y es expulsada del servicio. Meses después, tras un intercambio de espías, Sam aparece en la puerta de Procter, en el centro de Florida, con una revelación explosiva: hay un topo ruso infiltrado en las altas esferas de la CIA.
Mientras Procter y Sam investigan, la lista de sospechosos crece e incluye tanto a los amigos más cercanos de Procter como a sus enemigos más feroces. La búsqueda los obliga a enfrentarse al oscuro pasado de Procter en la agencia, poniendo a ambos en la mira de un maestro del espionaje ruso que hará todo lo posible para proteger al topo desde Moscú y Langley, incluso si eso significa desencadenar un caos sangriento en Estados Unidos.
¿Qué ocurre cuando las amistades forjadas durante el duro entrenamiento, en las peligrosas misiones en el extranjero y en los altos despachos de la CIA se ponen a prueba? ¿Podemos confiar realmente en las personas que creemos más cercanas?
Entre los pasillos de Langley y el Kremlin, la nueva y emocionante novela de David McCloskey explora la naturaleza de la amistad en un mundo sin lealtades, y lo que significa amar un lugar al que no perteneces.
En plena Guerra Civil española, el joven medico Víctor Dalmau, junto a su amiga pianista Roser Bruguera, se ven obligados a abandonar Barcelona, exiliarse y cruzar los Pirineos rumbo a Francia. A bordo del Winnipeg, un navío fletado por el poeta Pablo Neruda que llevó a más de dos mil españoles rumbo a Valparaíso, embarcarán en busca de la paz y la libertad que no tuvieron en su país. Recibidos como heroes en Chile -ese "largo petalo de mar y nieve", en palabras del poeta chileno-, se integrarán en la vida social del país durante varias decadas hasta el golpe de Estado que derrocó al doctor Salvador Allende, amigo de Victor por su común afición al ajedrez. Víctor y Roser se encontrarán nuevamente desarraigados, pero como dice la autora: "si uno vive lo suficiente, todos los círculos se cierran".
Tras la segunda guerra mundial Inglaterra entró en estado de shock. La lenta reconstrucción de las ciudades y la economía, la descomposición de imperio y la afluencia migratoria alteraron para siempre la fisonomía de la isla. La poesía no fue ajena a las presiones psicológicas, económicas, culturales y sociales de su tiempo. Como una antena muy sofisticada (y algo enigmática) recogió el malestar, el pesimismo, la soledad y la fealdad de la época: la Inglaterra verde y campestre de Worsdworth o Tennyson se vuelve gris y urbana en los poemas de esta generación. Claro que partiendo de un sustrato común cada uno de estos poetas ofrece visiones muy distintas y sofisticadas de su tiempo. Así los dos poetas principales de esta generación alcanzan posiciones casi confrontadas: Philip Larkin segrega su pesimismo cultivando un conservadurismo de ideas perfectamente adaptado a los tiempos (oficinas, coches, entretenimiento barato), con un lenguaje preciso, casi expurgado de lirismo; mientras que Ted Hughes despliega una visión salvaje de la caza, los animales y la naturaleza, asediada por las ciudades y la rutina de las oficinas, con un lenguaje expresionista y telúrico. Abran y lean este catálogo de visiones (poéticas), unas veces fantásticas, otras veces mordaces, sobre la misma sociedad fría, gris, mecanizada, solitaria, y apática en la que en buena medida seguimos viviendo.
¿Cuántas vidas se necesitan para sobrevivir a las turbulencias de las guerras de Corea?
A sus casi cien años, Mook Miran pensaba que se llevaría sus secretos a la tumba, pero, en lugar de eso, una empleada de la residencia de ancianos le ofrece la oportunidad de contar su vida y hacer así las paces con su pasado. Bajo la mirada atónita de quien ella llama "su biógrafa", la señora Mook habla del hambre y las penurias que padeció al nacer en una Corea ocupada por el ejército japonés; de las tragedias que afrontó durante la Segunda Guerra Mundial; de las terribles elecciones que soportó para capear unos años densos e implacables; de las personas a las que engañó y a las que mató. Poco a poco, de sus historias emerge la figura de una mujer enigmática y camaleónica, capaz de adaptarse a cualquier situación, de luchar con ferocidad y de amar con la seguridad de quien teme más al arrepentimiento que a la muerte.
Las Abismales aborda las diferentes formas del miedo, el amor y el deseo en el Madrid actual a través de David, un profesor amante de los mitos, que hará de hilo conductor. La muerte de su novia será el primero de una serie de extraños acontecimientos que se suceden sin relación aparente en distintos puntos de la ciudad. La situación de caos va haciéndose incontrolable y el desasosiego se apodera de todo Madrid como una epidemia. Las masas desconcertadas y furiosas entran en conflicto y aparecen los manipuladores, los demagogos, los profetas, haciendo de coro dramático en una historia llena de pasiones y realidades enfrentadas... El mal no obedece a patrones conocidos y se presenta como algo inabordable y desestabilizador, que va pasando de un personaje a otro en una novela coral y de una atmósfera enigmática y envolvente, sin precedentes en la obra de Jesús Ferrero.
Anna está furiosa: con su madre, con su vida, con su tesina y, sobre todo, con el profesor que se la dirige, que lleva un año intratable. Cuando aparece asesinado, todo apunta a una venganza. ¿Es Anna la culpable?
Søren, el policía que investiga el crimen, le concede el beneficio de la duda a cambio de que la joven le ayude a desentrañar las macabras circunstancias del caso y a desembrollar las intrigas de los círculos científicos, un mundo en el que todos están dispuestos a todo a cambio de prestigio y poder.
De pronto, Anna se encuentra inmersa en una enmarañada pesadilla. Son muchos los hilos que conducen hacia su estudio sobre la historia de los dinosaurios, pero más los que enredan su propia vida...