Para la autora del libro Silvia Araujo su deseo es que el lector logre conseguir la
ayuda emocional necesaria en estos tiempos de pandemia, donde la mayoría de las personas están propensas a caer en la depresión, el aburrimiento, el estancamiento y el desánimo.
Los recuerdos positivos sobre el ambiente donde se desarrolló su infancia cumplen varias funciones en las diferentes etapas de la vida.
Contribuyen a que la persona sienta bienestar, inculcan sentimientos de gratitud que son el portal de la alegría.
Con la llegada de la edad adulta, estos recuerdos ayudan a mantener una actitud agradable y jovial, aportando una salud física y mental.
En caso de no haber tenido una niñez como lo hubiera deseado, este libro invita al lector a ser creativo en su imaginación, originando una infancia feliz.
Tierras de poniente es una reflexión sobre los efectos del poder sin límites y un retrato despiadado de la obsesión y la culpa.
La primera novela de Coetzee, publicada por primera vez en España, está compuesta por dos historias: El proyecto Vietnam narra el descenso gradual hacia la locura de Eugene Dawn, un investigador que indaga acerca de la efectividad de la propaganda de Estados Unidos y la guerra psicológica en Vietnam.
La segunda historia, La narración de Jacobus Coetzee, cuenta una expedición de caza por las tierras de la tribu namaqua, capitaneada por Jacobus Coetzee, un colonizador b#er. Tras atravesar el territorio namaqua, el colonizador cae enfermo y pierde el control sobre sus hombres...
Flush es un cocker spaniel de pura raza poseedor de una extremada sensibilidad a las emociones humanas. Llega a la vida de Elizabeth Barrett, la poetisa más admirada de Inglaterra, en uno de sus momentos más difíciles. Animal y humana establecerán casi de inmediato un vínculo insólito. Flush acompañará a Elizabeth en sus días más oscuros, será afligido testigo de su romance con el poeta Robert Browning y la seguirá en su huida a Italia en pos de la felicidad que le hará recobrar la salud. Flush es una historia original, tierna y llena de humor en la que Woolf vuelve a temas recurrentes como la vida en el Londres victoriano o la diferencia de clases, esta vez a través de la inocente mirada de un perro, lo que la convierte en una de las novelas más encantadoras de la literatura contemporánea.
A modo de testamento poético, el gran maestro Ángel García López cuestiona en este nuevo libro la deriva lamentable emprendida por la poesía española última, donde falsos poetas han usurpado las riendas de la lírica. Apoyado en una declaración del también poeta y editor Abelardo Linares: «La casa de la Poesía es una casa en la que los okupas han echado a los poetas y se han quedado a vivir ahí», 'Testamento hecho en Wátani' levanta los faldones a la falacia para descubrir esa triste realidad. Y lo hace con esa poesía proteica que es capaz de recrear el lenguaje y convertir el verso en una creación magistral donde confluyen armónicamente la forma y el contenido.
En la vida de Elizabeth Egan todo tiene su sitio, desde las tazas de café hasta los materiales de trabajo. El orden y la precisión la ayudan a tener la vida bajo control y a escapar del dolor que ha sufrido en el pasado. A la par que mantiene su negocio, Elizabeth debe hacer, a regañadientes, de madre de su sobrino, por lo que tiene poco margen para equivocarse y, por su puesto, para divertirse.
Pero un día alguien entra inesperadamente en su vida. El misterioso Ivan es un ser espontáneo, despreocupado y que siempre busca la aventura, todo lo contrario que Elizabeth. Ivan encontrará al amor de su vida incluso antes de que ella lo vea, y le enseñará que la vida sólo vale la pena cuando nos dejamos cegar por su colorido y su ocasionar confusión.
Entre 1854 y 1929, los llamados trenes de huérfanos partieron regularmente de las ciudades de la Costa Este de Estados Unidos hacia las tierras de labranza del Medio Oeste, llevando miles de niños abandonados cuyos destinos quedarían determinados por la fortuna o el azar. ¿Serían adoptados por una familia amable y afectuosa, o se enfrentarían a una adolescencia de trabajo duro y servidumbre?
Lírica combativa, cruda, honda: ajena a cualquier zona de confort.
Nana de la medusa es el primer libro de poemas de Marina Perezagua, una auténtica ráfaga de aire fresco en la poesía española actual. Su escritura es contundente, atrevida, sarcástica o sensitiva, despliega todos sus recursos para poner en pie una poesía anfibia, híbrida en su búsqueda entre la narración y la palabra puramente lírica.
Con gran rigor estilístico, sensualidad e ironía, esgrime la escritura para intentar responder a ciertos interrogantes clave en su vida y de la nuestra en general: por qué somos pasto de la emigración, accederemos a una verdadera experiencia amorosa, en qué deriva tan cruel del mundo en general nos vemos embarcados.
Todas estas cuestiones y otras tan espinosas como estas se encuentran presentes en los poemas de Marina Perezagua, que tienen una importancia clave en su transformación en una persona distinta a la que fue en otro tiempo.
Gran Bretaña, año 1468. El sacerdote Christopher Fairfax llega a una aldea remota enviado por el obispo de Exeter para celebrar el funeral del vicario que acababa de fallecer. El difunto, apasionado coleccionista de artefactos de otras épocas, murió accidentalmente mientras excavaba en los alrededores. Fairfaix se aloja en la vicaría y en los aposentos del religioso fallecido descubre una colección de objetos considerados heréticos, y textos de especialistas en el pasado que sugieren una verdad distinta a la doctrina de la Iglesia, que afirma que el hombre fue castigado con las cuatro plagas: epidemias, guerra, hambruna y muerte tras haberse rendido a la ciencia y a la tecnología. Solo la vuelta a la fe en Cristo salvó in extremis a la humanidad. Fairfax descubre que la torre junto a la que murió el vicario guarda numerosos vestigios de la civilización
perdida, y todas las pruebas apuntan a que alguien los depositó allí pensando en un futuro donde fuera posible reconstruirla. La lectura de los libros heréticos que ponen en duda el poder omnipotente de Dios y las causas del Apocalipsis, junto con las investigaciones que le sumergen en esa comunidad aislada harán tambalear la fe y las creencias del joven sacerdote.
Todas las civilizaciones se creen invulnerables.
La Historia nos advierte de que ninguna lo es.
El silbido vulnerable del jilguero me despierta, a veces, desde la ventana de la habitación. Y, como las gotas condensadas, empiezo a deslizarme por la memoria. Viajo otra vez a la tierra que habité, ahora curtida por el presente, y recuerdo todas las heridas existentes. Creo que fue en ese instante cuando empecé a escribir. O había sido antes, no sé. La memoria a veces es confusa. A veces, sin embargo, no escucho su silbido y hablo con el silencio, que me recuerda las ausencias que no vuelan. Entonces, les escribo y dejo que vuelen sobre el papel.