Estar separados no es una opción para mí. Ni para ella
EL GUARDIÁN
Está en peligro.
La sola idea amenaza con volverme loco.
Haré lo que sea para mantenerla a salvo.
Incluso cosas con las que no esté de acuerdo.
Si Calista piensa que acosarla estuvo mal, se va a llevar una buena sorpresa.
LA PRISIONERA
Hayden está demente.
Y lo quiero.
Lo que no me gusta son sus métodos para protegerme.
Aunque cuanto más peligrosas se ponen las cosas, más cerca estoy de él.
Y de los secretos que me oculta.
Nada puede interferir en el juego de la estrella del hockey profesional Shane Hollander.
Ahora que es el capitán de los Montreal Voyageurs, no permitirá que nada lo ponga en peligro, y mucho menos su sexy rival, a quien le encanta odiar.
El capitán de los Boston Bears, Ilya Rozanov, es todo lo que Shane no es. Autoproclamado Rey del hielo, tiene tanta arrogancia como talento. Nadie puede vencerlo, excepto Shane. En público, son enemigos. En privado, no pueden dejar de tocarse.
Lo más inteligente ahora sería alejarse, especialmente cuando unos cuantos encuentros secretos se convierten en una lucha por mantener su relación fuera de la prensa. La verdad podría arruinarlos a ambos.
Pero para Shane e Ilya, el secreto pronto deja de ser una opción...
En el legendario mundo de los Siete Reinos, donde el verano puede durar décadas y el invierno toda una vida, y donde rastros de una magia inmemorial surgen en los rincones más sombríos, la tierra del norte, Invernalia, está resguardada por un colosal muro de hielo que detiene a fuerzas oscuras y sobrenaturales.
En este majestuoso escenario, lord Stark y su familia se encuentran en el centro de un conflicto que desatará todas las pasiones: la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder, la lujuria y el incesto, todo ello para ganarla más mortal de las batallas: el trono de hierro, una poderosa trampa que atrapará a los personajes...y al lector.
En el cielo sobre los Siete Reinos, que se hallan asolados por una guerra devastadora, aparece un siniestro cometa color sangre. ¿Acaso se trata de otro augurio terrible sobre las catástrofes que están por llegar? El verano ha terminado, y cuatrolíderes se disputan el Trono de Hierro. Mientras tanto, al otro lado del mar, la orgullosa princesa exiliada Daenerys Targaryen está dispuesta a arriesgarlo todo con tal de recuperar la corona que le pertenecepor derecho. Puede que, para ella, el cometa de sangre no sea un mal presagio, sino el heraldo de la venganza. Y mientras la batalla continúa, al norte, más allá del Muro, las fuerzas oscuras se vuelven cada vez más poderosas.
Choque de reyes es el segundo volumen de Canción de hielo y fuego, la monumental saga de fantasía épica del escritor George R. R. Martin que ha vendido más de 20 millones de ejemplares en todo el mundo.
«Dos niños alados nos habían enseñado cómo tensar un arco y una flecha, cómo apuntar con precisión al corazón del mal. Y cómo disparar con entereza».
Ambientados en parajes rurales, acantilados y selvas exuberantes donde aún perviven las huellas indígenas, estos cuentos reflejan cómo el abuso de poder -venga de la corrupción, el narcotráfico, la violencia de género, estatal o insurgente- condiciona la vida de sus protagonistas: niños expuestos a todo tipo de opresiones y asedios. A través de relatos donde la naturaleza emerge con voz propia, los ecos de la infancia se convierten en memoria reparadora y, a la vez, en motores desencadenantes de las tramas: un arco de historias que nos confronta con la inapelable búsqueda de justicia y con las vueltas de tuerca que el azar teje frente al olvido.
Con una prosa envolvente y toques sutiles de literatura fantástica, estos cuentos de Karina Pacheco invitan a atisbar las fracturas irresueltas del pasado que, con nuevas formas y máscaras, continúan remeciendo el presente latinoamericano.
A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba al borde de la destrucción total, a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre las potencias de Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que, de haber conseguido sus objetivos, habría determinado para siempre el devenir de Occidente.
Pero el azar y la fortuna intervinieron para que las cosas fueran de otro modo. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivido en Roma, nació un niño que estaba destinado a cambiar el curso de la historia: Publio Cornelio Escipión.