UNA MUJER CON MAGIA DE AIRE
UNA SOLDADO FORJADA POR EL FUEGO
UN ARMA SURGIDA DE LA SANGRE
Vhalla Yarl ha conseguido llegar al frente de guerra en el Norte. Forjada por sangre y fuego, ha blindado su corazón para la batalla final de la conquista del imperio Solaris. Pero las opciones que Vhalla tiene ante sí ya no son servidumbre o libertad; ahora son servidumbre o muerte. Nunca ha habido tanto en juego: el emperador mantiene su férreo control sobre el destino de Vhalla, y todo lo que a ella aún le queda por perder está en manos del soberano.
Una aprendiza de bibliotecaria.
Un príncipe hechicero.
Un vínculo mágico inquebrantable.
El imperio Solaris necesita una conquista más para unificar el continente, y la singular magia que permanece oculta en el interior de Vhalla Yarl, una aprendiza de bibliotecaria de diecisiete años, podría cambiar el curso de la guerra.
A Vhalla siempre le han enseñado a temer a la Torre de los Hechiceros, una misteriosa sociedad mágica, por lo que ha encontrado refugio en el tranquilo mundo de los libros. Pero cuando, sin saberlo, salva la vida de uno de los hechiceros más poderosos, el príncipe heredero Aldrik, se siente atraída por su mundo. Ahora debe decidir qué hacer con su futuro: si abrazar su magia y abandonar la vida que conoce, o erradicarla y permanecer donde siempre ha estado. Y con poderosas fuerzas acechando entre las sombras, la indecisión de Vhalla podría costarle más de lo que imagina.
Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brotó en el desierto patagónico con la llegada del ferrocarril y la explotación del petróleo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneció, entre otras cosas por la privatización de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un puñado de habitantes.
Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce jóvenes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudió a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendió las luces de alarma. Se decía que en el pueblo pasaban cosas raras, que detrás de las muertes se encontraba una secta, pero también que, en aquella tierra desolada, no había futuro para la juventud. Publicado en 2005, Los suicidas del fin del mundo fue el libro fundacional de Leila Guerriero. La periodista argentina viajó a Las Heras para indagar en la serie de suicidios. Recorrió las mismas calles ventosas por las que habían caminado los suicidas y entrevistó a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los habían conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuchó testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas.
¿Cuántos pasos hay del odio al amor?
Naomi y Luca son amigos por correspondencia desde que iban a la escuela. O, más bien, enemigos por correspondencia. Lo que empezó siendo una hilarante cadena de cartas de odio se convierte en una amistad epistolar que los acompaña durante veinte años. Hasta que un día, las cartas cesan de repente.
Han pasado dos años desde la última vez que Naomi tuvo noticias de Luca, dos años desde la carta que lo cambió todo. Ahora Naomi vive en Miami y trabaja como meteoróloga en una televisión local, y cuando un día recibe un sobre sin remite en su trabajo, sabe de inmediato quién lo envía. Y esta vez no piensa dejar que Luca tenga la última palabra.
En el verano del 76 una niña inteligente, observadora e intuitiva está lista para dejar atrás la infancia. Su pequeño mundo familiar y suburbano, atravesado por las tensiones del esfuerzo diario y el resentimiento de las ilusiones perdidas, está dominado por una figura central y referente: su papá. Un padre apuesto, a la vez cómplice y ensimismado, que llegado el momento le exigirá una prueba de lealtad.
En esta época, en Argentina, los grupos se abren en bandos y las familias se parten, la protagonista prueba el sabor de la soledad y por primera vez necesita preguntarse: ¿qué se puede decir?, ¿qué se debe callar? Así, el relato da en el blanco, en el punto justo donde se cruzan la intimidad y la vida social.
Y mientras tanto la indómita memoria, que se vuelve tanto hacia el pasado lejano como hacia el presente de la escritora adulta, enciende y apaga los focos del recuerdo en esta novela, la más personal y entrañable de Claudia Piñeiro.
Oscar Tusquets estaba escribiendo un libro «sobre el coñazo de envejecer y la aceptación de morir» cuando estalló la pandemia y, claro, no pudo resistir la tentación de incluir ahí algunas de sus reflexiones, siempre perspicaces y políticamente incorrectas, sobre la obsesión por prohibir de los gobiernos, sobre el atentado estético de las mascarillas, contra las teorías conspirativas de quienes sostienen que el virus se creó en un laboratorio o contra los apocalípticos y buenistas discursos ecologistas.
Tras llegar a la conclusión de que de la pandemia saldremos más tontos, volvemos al tema del libro, un «panfleto riguroso pero desenfadado de un superviviente» a punto de cumplir los ochenta. Un superviviente que se lanza a un ágil recorrido autobiográfico al ritmo de «me acuerdo de...»–como en el I remember de Joe Brainard y el Je me souviens de Perec– y por ahí asoma desde una Barcelona ya desaparecida hasta el primer encuentro con Dalí, con Amanda Lear de fondo, pasando por un temprano viaje a Italia lleno de peripecias o por evocaciones del mundillo de los arquitectos barceloneses.