Es el verano de 1976. Peggy Hillcoat tiene ocho años y pasa los días con su padre, James, un hombre obsesionado con la supervivencia que ha convertido el sótano de su casa en un refugio nuclear. Una noche, sin previo aviso, James secuestra a su hija y se la lleva a una cabaña en medio de un bosque inmenso. Alejados de toda señal de vida humana, James convence a Peggy de que el mundo entero ha sido destruido. Juntos aprenden a subsistir: construyen trampas para cazar, se lavan en el río, almacenan alimentos. Los inviernos son largos y crueles; los veranos, fugaces. En su aislamiento, incluso fabrican un piano de madera que no produce sonido alguno. Durante años, Peggy vive en esa cabaña con su padre, sin cuestionar su realidad. Hasta que, un día, encuentra unas botas. El descubrimiento la empujará a una búsqueda desesperada que revelará los secretos de su encierro y la verdad sobre la última noche que pasó con James. ¿Qué ocurrió realmente en aquel bosque? ¿Cómo logró escapar? Y, sobre todo, ¿por qué ha vuelto sin él?
La breve existencia -apenas ocho años- de Martín Girard, pseudónimo del Gonzalo Suárez periodista, no impidió que dejara una profunda huella. Este volumen reúne la producción de un cronista adelantado a su tiempo en La Vanguardia, en el semanario Dicen, en La Gaceta Ilustrada y, sobre todo, en El Noticiero Universal.
Armado de una lucidez insobornable, un estilo inconfundible y una mirada inquieta, fue capaz de retratar una Barcelona y una España en plena transformación. Entrevistas con Dalí, Di Stéfano, Buñuel, Pelé, Kubala, Cela, Miguel Mihura, Buero Vallejo o Luis Suárez, piezas sobre Fernando Fernán Gómez, Charles Aznavour, Manuel Viola, Juan Antonio Bardem, José Bergamín, Paco Rabal y otros tantos personajes anónimos componen un retrato fascinante de la sociedad española del momento.
Renovador de la novela española y audaz director de cine, este volumen confirma también la categoría de Suárez como precursor del llamado Nuevo Periodismo.
Thomas Bernhard (1931-1989) fue poeta, novelista y dramaturgo, además de un polemista enérgico y elocuente. Su obra, que reúne elementos del absurdo, el existencialismo y la farsa mordaz, se cuenta entre las más admiradas de la literatura contemporánea, tanto por la inmensa originalidad de su estilo como por su inquebrantable crítica a las imposturas y la ambigüedad moral de sus contemporáneos. En "Maestros Antiguos" (1985), la última de sus novelas, Bernhard ofrece una aguda reflexión sobre la senectud, así como una suerte de enmienda a la totalidad del arte, sus supuestas reglas y sus presuntas virtudes. En impecable consonancia con el resto de su obra, y de la mano del laberinto verbal originado por su prosa obsesiva, escribe aquí un ejemplo brillante de artificio narrativo y una nueva diatriba contra el Estado y una sociedad frívola que se complace en satirizar.
Dos hermanas ya ancianas juegan a representar su película favorita de juventud: una cinta inquietante. Dos adolescentes, compañeras de clase, se descubren crudamente con otra mirada el día de fin de curso. Una mujer evoca, muchos años después, la fiesta en que sus amigos universitarios se atrevieron a invocar al Otro, una tarde que cambió para siempre sus vidas. ¿Puede producirse entre humanos una interacción semejante a la que se da entre algunas plantas…? En una ciudad italiana, a la que ha viajado para acompañar a su pareja, un hombre accede a la zona en obras de la catedral donde recibirá un mandato con consecuencias imprevistas. Una mujer cruza acalorada la calzada atestada de coches y, tras un conato de desvanecimiento, repara en una curiosa tienda nueva en el barrio. Con un magistral uso de la psicología e introduciendo sutiles perturbaciones en la experiencia cotidiana, las historias de Lo que no se ve rozan a menudo lo inexplicable, lo terrorífico, pero también lo no dicho, lo que intuimos y no sabemos expresar, o lo que inesperadamente nos cambia y no olvidaremos ya nunca.
Las gestas más gloriosas a veces requieren de actos impíos.
El hermano Díaz tiene una cita en la Ciudad Santa, donde cree que lo recompensarán con una cómoda posición en la Iglesia. Pero resulta que su nuevo rebaño está compuesto por asesinos contumaces, horrorosos practicantes de lo arcano y auténticos monstruos. En esta nueva misión, todos tendrán que tomar las medidas más sangrientas si quieren alcanzar sus justos fines.
Los elfos acechan en nuestras fronteras, ávidos de nuestra carne, mientras príncipes egoístas solo se preocupan por su posición y bienestar. Dado el épico e infernal viaje ante él, al hermano Díaz no le viene nada mal tener a los diablos de su lado.
Érase una vez una joven pareja que se enamoró perdidamente pese a pertenecer a familias rivales. Probablemente conoces la historia y como acabó (pista: mal, fatal), pero en realidad no es así como termina: Romeo y Julieta viven felices y comen perdices… y también son mis padres.
Me llamo Rose y soy la mayor de sus siete hijos, con énfasis en «mayor», porque con veinte años ya me consideran una solterona. Pero ¿quién puede pensar en matrimonio cuando te has criado entre apasionadas declaraciones de amor, versos recitados a la luz de la luna y besuqueos constantes? ¡Es agotador!
Hasta ahora he logrado esquivar el altar presentando a mis pretendientes a prometidas más adecuadas, pero parece que no conseguiré deshacerme del viudo duque Stephano, cuyas anteriores esposas (tres, para ser exactos) han tenido «finales desafortunados». Sin embargo, la noche de nuestro baile de compromiso, mi futuro marido aparece con una daga clavada en el pecho. Media Verona tiene motivos para asesinarle, pero cuando todos a su alrededor comienzan a desaparecer, morir o volverse locos, sé que debo encontrar al culpable antes de que me encuentre a mí.