La edición actual incluye fotografías de familiares que inspiraron los personajes de la novela, algunos de los cuales, fallecidos entretanto, recuperan su nombre real. En el epílogo («A la sombra de Clara Stauffer»), la autora explica estos y otros detalles, como la impresión que recibió una tarde de finales de marzo de 1997: «Tuve una corazonada. Levanté la vista y, tras coger aire, como un buceador que se propone llegar hasta el fondo, me lancé a recorrer aquella lista negra, sin detenerme antes a leer el artículo. Los ciento cuatro nombres anunciados aparecían por riguroso orden alfabético. No quise saltarme ni uno. Y sí. Allí, entre asesinos y torturadores, entre destacados miembros de la Gestapo y las SS, entre los responsables de uno de los períodos más siniestros en la Historia europea, estaba ella. La única mujer de toda la lista. Clara Stauffer Loewe, la hermana de mi abuela materna. Tuve que leer varias veces la descripción».
Son muchos los hombres que han dejado huella en el campo de la estrategia militar. Alejandro Magno, Julio Cesar, el Cid, Napoleón... Pero existe otro nombre, siempre rodeado de misterio y cuya influencia ha llegado hasta nuestros días. Se trata de Sun Tzu, el general chino que legó a la posteridad un manual convertido en un clásico universal, El arte de la guerra. Esta es su historia.
Siglo VI a. C. Antigua China. Una gran guerra se avecina; la vieja dinastía de los Zhou se ha desmoronado, y varios de sus antiguos estados vasallos pugnan por hacerse con el control. El poderoso rey Hëlu solicita la ayuda de un joven general que deslumbra por su audaz visión de las tácticas belicas. Sus ideas arriesgadas, a veces incluso excentricas, consiguen desconcertar a los enemigos y llevar a los suyos hacia una sorprendente victoria. Este innovador militar, posiblemente el estratega más brillante de todos los tiempos, será recordado con el nombre de Sun Tzu y escribirá un tratado imprescindible sobre el noble arte de la guerra.
Esta novela aborda la vida de un heroe tan celebre como misterioso al tiempo que nos invita a viajar a una epoca y un país remotos, reconstruidos gracias a un exhaustivo trabajo de documentación.
Fuera de la isla no hay nada: una niebla que mata todo lo que toca destruyó por completo el mundo. En la isla, sin embargo, ciento veintidós aldeanos y los tres científicos que los gobiernan viven en un paraíso idílico gracias al sistema de seguridad que los protege de la niebla.
En la isla, los días son plácidos y los isleños viven felices pescando y cultivando la tierra hasta que, para horror de todos, descubren que uno de sus tres amados científicos ha sido brutalmente asesinado. Y eso no es todo: el asesinato ha desencadenado una cuenta atrás que hará que, si el crimen no se resuelve en las próximas 107 horas, el sistema que los protege se desactive y la niebla inunde la isla y acabe con todos los que están en ella.
Sobre la sólida roca de un acantilado, cerca de las costas de Turquía, la pequeña isla de Keros acoge al ejército nazi. Allí se alza la inexpugnable fortaleza de Navarone, cuyos cañones, famosos por su mortal precisión, cierran el paso de sus aguas a cualquier barco que se atreva a navegar el mar Egeo que la rodea. Sobre el habilidoso y temerario capitán Keith Mallory recae la misión de liderar a un pequeño comando con la misión de escalar el peligroso precipicio de Navarone, silenciar de una vez por todas sus cañones y rescatar a los más de mil soldados aliados allí apresados. Es, a priori, una misión suicida, pero Mallory, junto con Miller y Andrea, conforman un equipo eficaz y letal y preferirán morir antes que rendirse en el intento. Porque son conscientes de que una de las ofensivas más importantes de la guerra descansa en sus manos… Emocionante de principio a fin, es ésta la aventura de unos hombres que no se doblegan, de unos soldados dispuestos a morir los unos por los otros; una historia de camaradería, honor, suspense y acción como pocas.
Una mujer que deja de cuidar a sus padres enfermos para fotografiar ardillas en el parque, un joven que asegura a su hermano que le ha vengado de la paliza que le dieron, un padre que sale a comprar un gran peluche de segunda mano y se encuentra con una historia inesperada, un hombre caído al que no pueden ayudar los transeúntes... Los cuentos del nuevo libro de Aramburu van de la emoción al terror, del absurdo a la sorpresa y el humor, de la angustia a la más inquietante normalidad, y todas son inolvidables. El nuevo libro de Fernando Aramburu es una lúcida inmersión en la naturaleza humana: desde la soledad de quienes no son comprendidos hasta el comportamiento con nuestros vecinos caídos en desgracia, desde las interioridades de las parejas a rivalidades de por vida, las envidas o los sentimientos más inconfesables.
Haruki Murakami regentó durante años un club de jazz, llamado Peter Cat, antes de dedicarse a tiempo completo a la escritura: sin duda, al abrir este volumen el lector tendrá la sensación de haberse sentado a una de las mesas del local mientras el propio Murakami le cuenta anécdotas y pormenores de las canciones que se escuchan, en un tono confidencial, cálido y entusiasta. La pasión del escritor japonés por el jazz le llevó sin duda a escribir este libro compuesto por cincuenta y cinco retratos de músicos de jazz, acompañados de una ilustración del artista japonés Wada Makoto y de un comentario sobre un álbum de cada músico. Gracias a Murakami, cada «entrada» se convierte en una pequeña y deliciosa historia, en un fragmento de memoria autobiográfica, en consejos a la hora de escuchar a un intérprete, o en frescas pinceladas para describir a un artista o una época. Así, desde el mítico Chet Baker, hasta Ella Fitzgerald, por el libro desfilan grandes figuras como Billie Holiday, Duke Ellington, Bill Evans o Art Pepper.