Laniah tiene un pequeño negocio de cosmética natural en su ciudad natal. Issac es la cara de una marca internacional. Ella valora muchísimo su privacidad; él es famoso en redes y los paparazzis le persiguen constantemente. Ambos son mejores amigos desde pequeños.
Cuando Issac vuelve a Providence después de unos meses, descubre que Wildly Green está a punto de cerrar y Laniah se niega a aceptar su dinero. Por eso, Issac se ve obligado a hacer lo que cualquier mejor amigo que se precie haría: decirle al mundo que están saliendo.
De pronto, el negocio está floreciendo, y a Laniah no le queda otra que aceptar el ridículo plan de fingir que son pareja durante el verano, el tiempo suficiente para conseguir reflotar su sueño.
Pero pronto descubrirán que están jugando con fuego. Hay entre ellos una atracción a la que no han sucumbido antes, pero los límites de la amistad comienzan a desdibujarse y, conforme pasan los meses, esta podría no ser suficiente…
Los disturbios de Muzaffarnagar, una serie de episodios de violencia comunal que tuvieron lugar en el estado de Uttar Pradesh en 2013, no fueron mucho más cruentos ni de mayor escala que otros acontecidos anteriormente en la India: varias víctimas mortales y decenas de miles de habitantes forzados a dejar su tierra. Es algo que ya ocurrió en el pasado y que probablemente volverá a ocurrir, ver a hindús y musulmanes enfrentándose con armas de fuego y espadas, espoleados por discursos de odio y retahílas de acusaciones mutuas. Cuando abundan las consignas religiosas, la verdad se convierte en algo inasible.
En El disturbio eterno, Joe Sacco recorre todo Uttar Pradesh para hablar con cargos gubernamentales, líderes políticos, cabecillas locales y, sobre todo, con las víctimas, mayoritariamente campesinos sin tierras. Su objetivo es comprender estos disturbios bajo el prisma de la violencia política. En el proceso, investiga las raíces de los enfrentamientos y se pregunta por algunos hechos centrales: ¿puede el salvajismo convivir con una democracia? ¿son las turbas y no los líderes quienes deciden el curso de los acontecimientos? ¿cómo pueden coexistir relatos tan distintos sobre lo sucedido? ¿cómo logran esconder los violentos su participación en esos actos homicidas?
Joni Lark tiene un secreto. A pesar de ser una de las compositoras más demandadas de Los Ángeles, no logra componer nada desde hace tiempo. En su interior siente un gran vacío y no sabe qué hacer con él.
Cuando regresa a Vienna Shores, su pueblo natal en Carolina del Norte, espera que la arena, la playa y los espectáculos en el Revelry, la sala de conciertos de su familia, prendan la chispa de la inspiración. Pero cuando llega, todo ha cambiado. Su mejor amiga le oculta algo, los recuerdos de su madre se están desvaneciendo y el Revelry va a cerrar.
¿Cómo va a poder componer si su mundo de siempre ya no es el mismo?
Y, entonces, la oye: una melodía en su cabeza, sin letra y a medio componer. Y con ella, una voz cautivadora y adictiva que la acompaña; una voz que, al parecer, pertenece a un músico cínico con su propio vacío interior.
Sin duda es solo un producto de su estresada imaginación.
Sin embargo, a Vienna Shores llega un hombre muy real. Es arrogante y reservado (nada que ver con la voz dulce y graciosa que Joni oye en su cabeza), y tiene un plan para cortar su inconveniente conexión telepática: terminar la canción que los tortura con la esperanza de que sus corazones, y sus secretos, no sufran en el proceso.
Esa melodía, la que los ha unido., ¿podría tener algún motivo oculto?
Esto es lo que tienes que saber sobre Delia Agós: el otoño en el que iba a cumplir treinta años amaneció con el cadáver de alguien en el rellano de su piso. Nadie quiere verse nunca en una situación así. Quiero decir, a punto de cumplir los treinta años.
La vida de Delia Agós es un despropósito: eterna becaria en una empresa, su novia acaba de dejarla y se ha metido en la compra de un dúplex que la ha arruinado. Esto, según las grandes mentes de la filosofía, tiene una única solución: salir una noche y acostarse con quien sea para dejar de ser la amargada del grupo que solo habla de hipotecas variables.
El problema empieza cuando decide liarsecon el despropósito de Angie Samper, la caradura tras la barra, y una imbécil irresistible a la que Delia no soporta desde el primer minuto y con la que pasa la mejor noche de su vida. Pero, bueno, tampoco es que tengan que volver a verse, ¿no? Hasta que Angie se despeña por las escaleras y se convierte en fantasma de su piso recién hipotecado.
O en resumen: cómo sobrevivir a un caso literal de Aquí te pillo, aquí te mato.
Después de la tormenta, Ian y Amy deben enfrentar la realidad de sus sentimientos. "No puedo quererte", fue lo que Ian le dijo mientras la estrechaba entre sus brazos. Amy sabe que eso no es verdad. Su corazón late por él, y ella no puede evitar sentir que está enferma de amor. ¿Puede alguien como Ian, consumido por el dolor, encontrar la fuerza para sanar? ¿Puede un ser roto resurgir de sus cenizas? Por Amy, quizá, vale la pena intentarlo. Juntos deben enfrentar el pasado y encontrar un futuro donde el amor no sea una enfermedad, sino una cura. ¿Hallarán la manera de quererse sin destruirse? La respuesta solo la encontrarán si siguen ahí
Con su poder de emocionar y crear personajes cargados de sensibilidad, Wendy Davies continúa la trilogía que dio inicio con Estoy aquí.
Un auténtico poeta o, por decirlo al estilo antillano, un auténtico maestro de lo maravilloso. Ha logrado inscribir en el mapa existencial del hombre lo que hasta entonces no figuraba en él: los límites casi inaccesibles del erotismo feliz e ingenuo, los límites casi imposibles de una sexualidad tan desenfrenada como paradisíaca.