ENTRÓ EN EL INFIERNO DISPUESTA A PERSEGUIR SUS DEMONIOS.
NUNCA PENSÓ QUE UNO DE ELLOS EXIGIRÍA SU CORAZÓN.
La vida de Ares ha cambiado en poco tiempo. Ahora sabe el legado que corre por sus venas y conoce su misión: proteger a su ciudad y a su familia de la incursión de una Corte de Bacus plagada de demonios.
Ares quiere venganza y para ello deberá infiltrarse como pareja virtuosa de Adonis en las fiestas báquicas, unos rituales sexuales exclusivos en honor a Bacus. Juntos tendrán que enfrentarse a un peligroso juego que pondrá precio a sus almas, dejándose arrastrar por una espiral de tentación y deseo que jamás habían experimentado.
PECADOS. VICIO. PLACER.
La luz es la mano izquierda de la oscuridad, y la oscuridad es la mano derecha de la luz. Las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes en kémmer, como manos unidas, como el término y el camino.»
«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación». Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden —también llamado Invierno por su gélido clima— con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer.
En Ciudad de cristal, un escritor de novela policíaca se convierte por azar en protagonista de una investigación real y se ve actuando como un detective por las calles de la ciudad de los rascacielos mientras se cuestiona quién es en realidad. En Fantasmas, Azul es contratado por Blanco para seguir a Negro a todas horas, lo que le lleva a perderse en un laberinto de preguntas en el que no está claro quién persigue a quién. En La habitación cerrada, el personaje principal recibe el encargo de buscar a un amigo de la infancia desaparecido que ha dejado una maleta llena de manuscritos inéditos que deseaba que fueran publicados.
Los hermanos Alfredo y Luigi son tan distintos como los árboles que su padre plantó frente a la vieja casa familiar cuando nacieron. El de Luigi, un alerce que busca la luz del sol y se agita con el viento, es duro y frágil al mismo tiempo. El de Alfredo, un abeto fuerte y resistente, es inquieto y sombrío. Después de siete años fuera, y tras la trágica muerte del padre, Alfredo regresa a Valsesia para venderle a su hermano la parte de la casa que le corresponde. Luigi, que se ha establecido como agente forestal, pretende empezar allí una nueva vida con Elisabetta y el bebé que esperan. Mientras tanto, el futuro proyecto de una estación de esquí y el animal salvaje que está asesinando a los perros de la zona amenazan la imperturbable vida del valle.
En el valle es el particular homenaje de Cognetti al Nebraska de Bruce Springsteen y a la narrativa deJack London. Con una prosa bella y despojada al servicio de una novela melancólica y a veces brutal, el autor de Las ocho montañas nos ofrece una historia de disputas familiares y desamor, y nos relata existencias frágiles marcadas por el alcohol y la violencia latente de un mundo rural alejado de cualquier bucolismo.
Irène Némirovsky escribió en todo momento y en todo lugar. Y, desde los veintiún años hasta su deportación y fallecimiento en el campo de concentración de Auschwitz, publicó constantemente. Algunas de sus novelas, como El malentendido, El vino de la soledad o Jezabel, aparecieron en revistas de la época antes de convertirse en libros, al igual que muchos de sus relatos breves, que se hicieron conocidos gracias a semanales de corte femenino. Más tarde, con el recrudecimiento de la guerra y los estatutos antisemitas del gobierno de Vichy durante la invasión alemana de Francia, las cosas se complicaron. Pese a necesitar el dinero más que nunca, sus historias comenzaron a ser rechazadas; y, cuando no lo eran, debía utilizar pseudónimos, como Pierre Neyret o Denise Mérande.?? No fue hasta sesenta años después de su muerte que Némirovsky encontró su lugar en el panteón de las grandes escritoras del siglo xx, a partir del premio Renaudot a su inconclusa novela Suite francesa.
El sol baña los acantilados y las aguas turquesas del mar de Cornualles cuando Jane Bellamy y Cedric Stone se conocen en el verano de 1939. No están destinados a ser una ecuación perfecta, pero son jóvenes y el amor lo arrolla todo a su paso. Así que esta historia comienza como otras muchas: él y ella se enamoran. Hay primeras palabras, primeras miradas y primeros besos. Y luego la guerra, la nada. Solo oscuridad. Todo cambia.
Años más tarde, en un hospital de Edimburgo, Margot Abbot sostiene en la mano un anillo que pertenece al paciente que dormita en la cama, Cedric Stone. Ella todavía no lo sabe, pero está a punto de abrir un baúl de recuerdos y descubrir qué ocurrió tras aquellos luminosos días de estío que quedaron atrás.