Esta es la novela verdadera de aquellas mujeres comunes de mediados del siglo XX, trabajadoras jóvenes que no tuvieron a quien quisiera relatar sus vidas, preocupaciones y expectativas.
Michèle Audin construye en La señorita Haas una hermosa y potente novela coral con las vidas de trece mujeres, anónimas aunque con un mismo apellido, Haas, y un mismo espacio-tiempo: la Francia que, entre 1934 y 1941, se adentra en la radicalización y el ascenso del fascismo, la Segunda Guerra Mundial y la deportación de judíos a los campos de exterminio. Como ya hiciera en su magistral Una vida breve (Periférica, 2020), Audin se sirve de la memoria y de la crónica veraz combinándolas con una poderosa inventiva formal.
Hubert Vernon Rudolph Clayton Irving Wilson Alva Anton Jeff Harley Timothy Curtis Cleveland Cecil Ollie Edmund Eli Wiley Marvin Ellis Espinoza (conocido por sus amigos como Hubert, etc.) era demasiado viejo para estar en esa fiesta comunista con su amigo Seth. Pero el desmoronamiento de la sociedad moderna exige formas creativas de diversión y de protesta, a pesar de la violencia y la hipervigilancia policial. Tras conocer a Natalie, una rica heredera que intenta escapar de las garras de su represivo padre, deciden renunciar por completo a la sociedad por defecto y marcharse. Después de todo, si cualquiera puede diseñar e imprimir las necesidades básicas de la vida —alimentación, ropa, refugio— desde un ordenador, hay pocas razones para formar parte del sistema. Sigue siendo un mundo peligroso, las tierras vacías destrozadas por el cambio climático, las ciudades muertas desmanteladas por la huida de las industrias, las sombras que esconden a los depredadores, tanto animales como humanos. Sin embargo, las filas de los andantes, que han dejado atrás el mundo ultracapitalistas, no dejan de crecer. Los centros de investigación ajenos al poder desarrollan entonces algo que los zotarricos no han conseguido nunca comprar. Y la vida por defecto cambia para siempre. Fascinante, inspirador y lleno de humor negro, Walkaway es un thriller de ciencia ficción multigeneracional que abre ventanas y arroja luz y propuestas ante los cambios fundamentales que viviremos antes de que acabe el siglo.
Lisa, gibraltareña, y Manuel, malagueño, se enamoran en el concierto que celebraron los Beatles en Madrid. Desde ese día, viven encontrándose y separándose, incomprendidos por sus familias e inmersos en una época turbulenta: por un lado, una dictadura que ha encontrado en el lema «Gibraltar español» un denominador común que comparten tanto quienes se oponen al régimen como quienes lo defienden; por otro, una España que poco a poco se incorpora a la modernidad. Pero cuando el cierre de la Verja en 1969 separa a los amantes, en suelo español se queda también la hija que han tenido ambos, un bebé de pocos meses. Audrey Hepburn, a quien Lisa ha conocido en Marbella, se convierte en una cómplice inesperada de la pareja y quizá la única que pueda ayudarlos.
Después del éxito de Mariela, Yolanda Guerrero vuelve a desplegar su excepcional talento como narradora para contarnos con un relato conmovedorcómo el amor es la última arma contra el dolor y la injusticia. Un inolvidable Romeo y Julieta moderno ambientado en un momento histórico que transformó el país para siempre.
«Una de las voces más personales, controvertidas y exuberantes de la literatura actual en español».
Jurado del Premio FIL de Literatura
Entre ironías, burlas, improperios, maldiciones, blasfemias, este librito sin pretensiones hará reír a muchos e iluminará a montones. Trata modestamente de apresar el cambio frenético que se ha apoderado del mundo. Su autor vive en la Luna y desde allá dispara. Es un francotirador lunático que abre fuego contra el que sea: presidentes, papas, reguetoneros, raperos, médicos... Y con especial delectación contra las reverendas madres, perpetuadoras de la especie, su blanco predilecto. Apunta desde arriba el selenita contra sus soldaditos de plomo, dispara y van cayendo allá abajo unos tras otras. ¡Qué puntería! ¡Qué masacre!
«A un paso de que la humanidad desaparezca por el exceso de gente, el derretimiento de los polos, la crecida de los mares y la gran fiesta nuclear que viene, juzgo oportuno enrostrarle al hombre lo cruel y atropellador que ha sido con los animales y enterarlo de la dicha inmensa que me causa su castigo y próxima desaparición». Eso dice, eso anuncia, oigámosle.
Zinnia Gray, reparadora profesional de cuentos de hadas y la Bella Durmiente en receso, está por rescatar princesas que roncan. Una vez que hayas rescatado a una docena de doncellas y quemado cincuenta husos, una vez que te hayas emborrachado con veinte buenas hadas y te hayas besado con demasiados miembros de la familia real, empiezas a desear que algunas de estas chicas simplemente se controlen y tratar de resolver sus propios problemas narrativos.
Justo cuando Zinnia comienza a pensar que no puede manejar a una princesa más, se mira en un espejo y ve otra cara que la mira: la cara sorprendentemente hermosa del mal, que le pide ayuda. Porque hay más de una persona atrapada en una historia que no eligieron.
La Reina Malvada de Blancanieves ha descubierto cómo termina su historia a partir de lo que podría ser el libro de cuentos de hadas de Zinnia y está desesperada por un final mejor. Quiere que Zinnia la ayude y necesita hacerlo antes de que sea demasiado tarde para todos. ¿Zinnia aceptará la solicitud venenosa de la Reina y los salvará a ambos de los zapatos de hierro candente que los esperan, o intentará otro camino?
Acabada la Guerra de la Marca Argéntea, los combatiente se toman un respiro mientras una nueva historia comienza en la serie de la Leyenda de Drizzt
La oscuridad que había descendido sobre le Norte ha desaparecido, y un nuevo día amanece sobre un Mithril Hall victorioso. Pero por brillante que todo parezca en la superficie, Drizzt y sus compañeros saben que lo que acecha bajo sus pies continúa sumido en la maldad y cargado de un poder inimaginable.
Los elfos oscuros de Menzoberranzan, y el poderoso archimago Gromph entre ellos, no han acabado aún con Drizzt. Consumidos por sus propias peleas por el poder y sintiéndose acorralados, los drow podían estar lo suficientemente desesperados para invocar a las fuerzas demoníacas que habitan en lo más profundo del Abismo, y causar un desastre tal que ni siquiera la Infraoscuridad podría estar nunca preparada para ello.