Alberto Savinio (Andrea de Chirico) representa una de las expresiones más afortunadas del Surrealismo. Savinio cuenta que un día de 1937, en Paris, André Breton le dio a leer un escrito suyo donde decía que tanto él como su hermano, el pintor Giorgio de Chirico, eran dos de las expresiones más importantes de ese extraño arte llamado Surrealismo. Palabras lisonjeras las de Bretón, pero que podrían confundir a los lectores de este peculiar escritor italiano. En todo caso el surrealismo de Savinio sigue sus propios cauces: «Mi surrealismo», dice Savinio, «como testimonian muchos de mis escritos y de mis pinturas, no se contenta con representar lo informe y con exprimir el inconsciente, sino en darle forma a lo informe y conciencia al inconsciente». Con estos cuentos, Alberto Savinio nos muestra una de las formas más originales del surrealismo.
Tras el formidable éxito de público y crítica de sus dos primeras novelas, Normas de cortesía -escogida por The Wall Street Journal como uno de los mejores libros del año 2011 y ganadora del Premio Fitzgerald en 2012- y Un caballero en Moscú -que se mantuvo dos años en las listas de The New York Times-, Amor Towles vuelve con una historia colosal sobre el viaje iniciático de cuatro jóvenes por el corazón de Estados Unidos durante la década de los años cincuenta.
Contada desde múltiples puntos de vista y poblada por un variado elenco de personajes magnéticos, desde vagabundos que malviven entre raíles hasta aristócratas del Upper East Side, La autopista Lincoln es una novela arrolladora de encuentros y desencuentros, un azaroso tránsito de la juventud a la edad adulta.
ANA MERINO (Madrid, 1971) es catedrática en la Universidad de Iowa donde fundó el MFA de escritura creativa en español. Ha sido galardonada con los premios Adonáis y Fray Luis de León de poesía, y el Nadal de novela. Es además autora teatral y teórica de la historieta. En Visor ha publicado los libros Los días gemelos (1997), La voz de los relojes (2000), Juegos de niños (2003), Compañera de celda (2006), Curación (2010) y Los buenos propósitos (2015). En este nuevo libro, Ana Merino regresa salvando a las hormigas de su infancia mientras dibuja la poética de los cómics. El imaginario de sus versos se sumerge también en la fragilidad que nos rodea con sus aristas más destructivas. Sin embargo, la poeta es capaz de alimentar un secreto optimismo frente a la amargura de todo lo perdido. La energía de la literatura, el amor como sabiduría y esencia de intuiciones líricas iluminan la materia de esta conmovedora obra.
Nueva edición de las aclamadas memorias de J.R. Moehringer con motivo del estreno de la película dirigida por Georges Clooney y protagonizada por Ben Affleck.
J.R. creció con su madre, pues su padre lo abandonó antes de que pronunciara su primera palabra. Pero J.R. sabe quién es: un DJ de Nueva York que tiene un programa de radio que él escucha con devoción, hasta el día en que su voz sale del aire y J.R. se queda sin nadie a quien escuchar. Encontrará entonces refugio en el amor de su madre y en el Dickens, el bar de su barrio, un sitio donde poetas, policías, apostadores, boxeadores y estrellas de cine tienen una historia que contar. Conmovedor y emocionante, firmado por un premio Pulitzer, El bar de las grandes esperanzas es un libro hermoso que puede leerse como una novela de aprendizaje o como una historia apasionadamente sincera y real.
«No soy epiléptica, tengo epilepsia». Esta aseveración, pronunciada con la furia eléctrica que habita en Lily, la protagonista de este libro, es una de las múltiples puertas de entrada a una historia, jamás mejor dicho, deslumbrante. Una novela donde la enfermedad es presente cotidiano, la búsqueda convierte al pasado en futuro inmediato y las relaciones humanas se enfrentan a su condición determinante: la ruptura constante y repetida que antecede a la reconstrucción. Aunque se ha dicho hasta el cansancio que leer es habitar un espacio diferente, encontrar un libro que encierra al lector en los acontecimientos narrados es tan extraño como doloroso, más cuando se trata de vivir una enfermedad que no nos ha sido destinada, padecer la urgencia de una investigación que de testigos nos convierte en cómplices, experimentar la dualidad amor-odio que gobierna las relaciones de Lily con los otros, pasear por un Londres que se come a sí mismo y a sus habitantes, deambular por los pasillos de hospitales que parecen cementerios. Ray Robinson, en su primera novela, ha logrado lo que tantos escritores buscan durante toda su vida: entregar a sus lectores una experiencia sinestésica, una historia absoluta. Hacernos sentir las descargas de energía que recorren la piel en un ataque, inmovilizarnos los brazos y las piernas, descontrolar el castañeo de nuestros dientes, deslumbrarnos con la luz blanca y destellante que lo gobierna todo mientras la electricidad toma posesión de nuestros cuerpos.
Esta es la historia de tres mujeres que lo han perdido todo.
Incluso el miedo.
Por eso son tan peligrosas.
Esta es la historia de una venganza imposible, sin ninguna posibilidad de éxito.
Esta es la historia de tres mujeres que se atreven a hacer lo que los demás sólo nos atrevemos a imaginar.
Algo muy poderoso está a punto de ocurrir.