El primer paso para liderar bien es aprender a liderarse a uno mismo
Esta fábula empresarial refleja los desafíos que enfrentan los líderes y profesionales en contextos de alta exigencia. A través del relato de una empleada en crisis, explora el impacto de la presión constante, la falta de dirección clara y el desgaste emocional que muchas veces acompaña a quienes tienen la responsabilidad de guiar equipos y tomar decisiones clave.
La protagonista, una profesional capaz y comprometida, se encuentra atrapada en una rutina que la consume: siente que ha perdido el control de su tiempo, su energía y su rumbo. Su jefe, autoritario y manipulador, representa todo lo que el liderazgo no debería ser y actúa como catalizador de una crisis mayor. Pero el verdadero conflicto no está afuera, sino en su interior: el ruido mental, la autoexigencia paralizante y la desconexión de su propósito.
En medio de este colapso, una conversación onírica con su madre y el encuentro con un mentor le ofrecen una nueva perspectiva. A partir de ahí, comienza un proceso de transformación que la obliga a revisar creencias, reformular hábitos y redefinir su forma de liderar, tanto a sí misma como a su equipo.
Una noche, en medio de una rave ilegal en una casa de campo de Yorkshire, un joven es agredido de forma brutal con un lingote de oro. ¿Qué hace allí un grupo anarquista radical? ¿Qué relación tiene con los hechos el banquero propietario de la finca? ¿Quién es el agresor y cuáles sus motivos? ¿Y qué hace un lingote de oro ahí abandonado como si no tuviese valor alguno?
Este incidente y las preguntas que desencadena son el punto de partida del reportaje que escribe Hannah, una joven periodista freelance de izquierdas que anda con el agua al cuello. Sin embargo, el revuelo que genera el texto —pronto convertido en serie de televisión— va a cambiar su suerte, y también la de la famosa y polémica columnista conservadora Miriam «Lenny» Leonard, contraria a todo lo que huela a woke y a discriminación positiva, en horas bajas tras el fiasco de su primer libro.
Provincia holandesa de Overijssel, verano de 1961. Dieciséis años después del final del conflicto bélico, Isabel vive sola en la casa de campo donde se ocultó con su madre y sus dos hermanos huyendo de las bombas que caían sobre Ámsterdam. En este refugio aislado, Isabel se ha construido una vida de estricta rutina que se ve alterada de pronto cuando su hermano mayor Louis, un donjuán irredento y heredero de la mansión, se presenta con Eva, su pareja actual. Cuando Louis anuncia que debe partir de viaje durante varios meses y que la chica se quedará en la casa, Isabel desarrolla una obsesión furiosa contra Eva a medida que va descubriendo su manera de ser, totalmente opuesta a la suya: duerme hasta bien entrada la mañana, es locuaz hasta el cansancio y no para de tocar lo que no debe. Mientras el calor del verano se torna asfixiante, la tensión entre las dos mujeres llega a un punto de efervescencia peligroso.
Dotada de una profunda sensualidad y una tensión silenciosa que acrecienta la fuerza psicológica de cada detalle, La guardiana es no sólo una historia ingeniosa y perturbadora sobre el descubrimiento de la pasión, la identidad y el amor, sino también una profunda indagación en el doloroso legado de la Segunda Guerra Mundial.
Un inspirador testimonio sobre las lecciones que nos han dejado los griegos sobre el arte de correr.
¿Por qué corremos? Todo el esfuerzo y el dolor, ¿con qué fin? ¿A qué obedece este amor por la tonificación muscular, la velocidad y el sudor? Los deportistas de la Grecia clásica fueron los primeros en plantearse estas preguntas, los primeros en suspender la guerra, el trabajo o la política para disfrutar de celebraciones públicas de las proezas atléticas, como en los célebres Juegos Olímpicos. Inventaron el deporte y también fueron los primeros en comprender cómo la actividad física se relaciona con nuestro bienestar mental.
Después de toda una vida entre libros y gramáticas, tratando de ver el mundo como un instruido griego de la antigüedad, Andrea Marcolongo empezó a entrenar y se propuso aprender a correr como ellos. Lo hizo acompañada por el primer manual deportivo de la historia, De arte gymnastica, de Filostrato, y motivada por un loco propósito final: correr un maratón. Mejor dicho, correr los 41,8 kilómetros que separan Maratón de Atenas, como hizo el soldado Filípides hace dos mil quinientos años, antes de caer al suelo extenuado. En el proceso, Marcolongo profundizó en su comprensión de la antigua civilización a la que ha dedicado décadas de estudio y descubrió más sobre sí misma de lo que jamás hubiera soñado.
Knox Holland está metido en un buen lío. Tras un primer año fantástico en el circuito profesional de motocross, ahora mismo debería estar comiéndose el mundo… Pero, por culpa de su mala reputación, ha terminado sin equipo. Y está desesperado por ponerle remedio.
Por eso se presenta en mi gimnasio para pedirme que lo entrene. Soy una gimnasta universitaria con dos medallas olímpicas a mi nombre, así que sé alguna que otra cosa sobre presión por conseguir el éxito. La temporada pasada titubeé y me lesioné antes de poder demostrarle al mundo que no estoy acabada ya a los veintiún años.
Estoy centrada en el futuro: no puedo permitirme ninguna distracción. Sin embargo, reconozco la desesperación en los ojos de Knox, así que tampoco soy capaz de decirle que no.
Debería haber sido un trabajo fácil, pero, con Knox, nada lo es. En cuestión de segundos, paso de discutir con él a disfrutar un poco demasiado cuando lo miro hacer verticales sin camiseta.
Enamorarme de él sería un error…
Diana intenta reconstruirse tras una ruptura que le ha descolocado todos sus esquemas.
Tenía su vida planificada al milímetro y se sentía afortunada de haber conocido al amor de su vida tan joven. Pero ahora todo consiste en volver a empezar.
Tras un revés de este tipo se pregunta constantemente qué estará haciendo la otra persona, si la echará de menos; se debate entre recordarlo y vivir agarrada a la nostalgia o borrarlo del todo.
En septiembre empieza un año de contacto cero, un año en el que Diana se dará cuenta de lo que cuesta olvidar, y de lo que significa quererse cuando ya es tarde.