Desarrollar los niveles de atención de los niños es más sencillo si se trabaja desde un estadio prelector, a través de imágenes a todo color. Los más pequeños tienen en esta colección cuatro títulos cuyas páginas les retan a observar primero la escena para después buscar un objeto o personaje determinado y encontrarlo o señalarlo, educando en ellos la paciencia, la habilidad visual o cognitiva, y presentando al mismo tiempo los primeros conceptos en este caso en la ciudad.
Desarrollar los niveles de atención de los niños es más sencillo si se trabaja desde un estadio prelector, a través de imágenes a todo color. Los más pequeños tienen en esta colección cuatro títulos cuyas páginas les retan a observar primero la escena para después buscar un objeto o personaje determinado y encontrarlo o señalarlo, educando en ellos la paciencia, la habilidad visual o cognitiva, y presentando al mismo tiempo los primeros conceptos en este caso en la escuela.
Desarrollar los niveles de atención de los niños es más sencillo si se trabaja desde un estadio prelector, a través de imágenes a todo color. Los más pequeños tienen en esta colección cuatro títulos cuyas páginas les retan a observar primero la escena para después buscar un objeto o personaje determinado y encontrarlo o señalarlo, educando en ellos la paciencia, la habilidad visual o cognitiva, y presentando al mismo tiempo los primeros conceptos en este caso en la casa.
Saludar cuando uno llega y despedirse cuando uno se va, pedir las cosas por favor y dar las gracias, pedir perdón, cuidar la higiene, tener buenos modales en la mesa, ceder el asiento en el autobús, ser siempre cortés y puntual... La buena educación no es una misión imposible para los más pequeños y los animalitos de este libro van a demostrarlo.
Enseñar a los niños a compartir empieza por los juegos y los juguetes, la merienda, el paraguas, los lapiceros o un libro. Pero esos primeros pasos deben encaminarse a algo aún más importante para un corazón generoso: compartir todas las cosas especiales que no son materiales, como las ideas, la atención plena, el conocimiento y, sobre todo, el amor.