Lo único que Lexi quiere es vivir una noche loca con un desconocido. Zeke, por el contrario, lo que busca es amor. Cuando se conocen en un pub y saltan chispas entre ellos, un beso los conduce a otro, y a otro... y, finalmente, al puerto.
A la mañana siguiente, aún con resaca y todavía en shock por la noche increíble que acaba de vivir, Lexi está lista para que Zeke se marche. Sin embargo, hay un problema: la corriente ha arrastrado mar adentro la casa flotante en la que se alojaron.
Y, conforme las provisiones empiezan a escasear y el oleaje se intensifica, Zeke y Lexi no tardarán en darse cuenta de que se están jugando mucho más que el corazón.
Este libro ofrece un enfoque único sobre el Génesis, no desde perspectivas teológicas tradicionales, sino guiado por la iluminación del Espíritu Santo y el deseo de buscar el reino de Dios y su justicia. Su propósito principal es revelar el mensaje central de las Escrituras: el plan de salvación de nuestro Señor Jesucristo, trazado desde antes de la fundación del mundo y cumplido en su pasión, muerte y resurrección.
En estas páginas, el autor invita al lector a renunciar a una mirada religiosa y a permitir que el Espíritu Santo ilumine el verdadero significado de las Escrituras, entendiendo que la Biblia no es un texto para alardear de conocimientos, sino una guía hacia la vida eterna. Génesis, como el resto del Antiguo Testamento, apunta siempre hacia Cristo, quien es el único camino al Padre.
Este libro es un llamado a escudriñar la Palabra con humildad y fe, reconociendo que las figuras literarias y los relatos del Génesis no son meras historias, sino símbolos y profecías que apuntan al cumplimiento del plan de Dios. Más que una obra de estudio, es una invitación a recibir el mensaje del Evangelio y a recordar que el pueblo de Dios pertenece a un reino celestial, eterno y sin fronteras.