El diálogo entre ciencia y filosofía tuvo un momento privilegiado en 1922, cuando Einstein presentó su teoría de la relatividad en París y generó en Bergson la necesidad de responder a los retos metafísicos que planteaba.
Considerada una de las joyas más inquietantes de Dostoievski, esta novela corta encierra una tempestad emocional y una de las exploraciones más mordaces sobre la culpa, el deseo y la humillación jamás escritas. El autor de Crimen y castigo y Los hermanos Karamázov desciende aquí a una escala más íntima, más punzante, donde el conflicto sacude al alma de dos hombres enfrentados por el amor, el pasado y la imposibilidad del perdón. En el centro de la narración: un viudo atormentado y un amante derrotado. Entre ambos, una viuda ausente cuyo eco resuena con más fuerza que cualquier presencia viva. ¿Puede un gesto vulgar esconder una venganza minuciosa? ¿Puede la cortesía ser el arma más hiriente? Las escenas, tan tensas como sutiles, avanzan con una crudeza psicológica extraordinaria, dejando al lector entre la carcajada incómoda y el vértigo existencial. Aquí no hay redención ni héroes, pero sí un retrato ácido de la mezquindad humana, la debilidad disfrazada de dignidad y el sufrimiento que habita en lo cotidiano. Una obra maestra.
Detrás de las altas paredes perimetrales, más allá de los portones reforzados por barreras y flanqueados por garitas de vigilancia, se encuentra Altos de la Cascada. Afuera, la ruta, la barriada popular de Santa María de los Tigrecitos, la autopista, la ciudad, el resto del mundo.
En Altos de la Cascada viven familias que llevan un mismo estilo de vida y que quieren mantenerlo cueste lo que cueste. Allí, en el country, un grupo de amigos se reúne semanalmente lejos de las miradas de sus hijos, sus empleadas domésticas y sus esposas, quienes, excluidas del encuentro varonil, se autodenominan, bromeando, "las viudas de los jueves". Pero una noche la rutina se quiebra y ese hecho permite descubrir, en un país que se desmorona, el lado oscuro de una vida "perfecta".
Este libro reúne las investigaciones más avanzadas de Edmund Husserl sobre la moral y la ética, elaboradas en sus últimos años.
En este libro, el fundador de la fenomenología desplaza su atención desde los valores como objetos ideales hacia la voluntad concreta que se dirige a fines. Este giro ético, impulsado por el trauma de la Gran Guerra, abre paso a una comprensión de la persona como centro activo de sentido, en la que el amor —antes que el deber— se convierte en la base misma de la vida moral.
A partir de este desplazamiento, Husserl aborda nociones como el sacrificio, la entrega amorosa y la dignidad, no como abstracciones normativas, sino como experiencias vividas que revelan la estructura profunda del sujeto ético. Lejos de una ética formal, estas lecciones tardías dan cuerpo a una fenomenología existencial, íntimamente ligada a la vida concreta y a la posibilidad de una renovación interior del mundo a través de la voluntad.
Los cuentos de Jorge Luis Borges constituyen uno de los capítulos fundamentales de la literatura del siglo XX porque son un modo de exploración intelectual y estética en el que conviven el rigor de la construcción y la invención metafísica, la erudición y el enigma, el pensamiento y la fábula. Este volumen reúne, en orden cronológico, todos los libros de cuentos de Borges. El conjunto traza el mapa completo de una obra que redefinió las fronteras entre la filosofía y la ficción. Cada relato es un ejercicio de pensamiento narrativo, un experimento con las posibilidades del tiempo, del destino y del lenguaje.Borges concibió la literatura como un universo hecho de bibliotecas infinitas, laberintos, tigres, sueños y revelaciones que interroga la realidad con la misma lucidez con que la inventa. En estas páginas se condensa la plenitud de su arte: la precisión de la palabra, el vértigo de la idea y la certeza de que toda imaginación es también una forma de conocimiento.
En estos cuatro provocadores ensayos, Slavoj Žižek explora la dramaturgia wagneriana desde una lectura psicoanalítica y filosófica radical. Los héroes wagnerianos —marcados por el anhelo absoluto, el amor puro, el dolor sublime y la espera interminable— encarnan los impases fundamentales del deseo humano. Desde (Parsifal) hasta Tristán e Isolda) Žižek analiza cómo la música expresa lo que el lenguaje no puede decir: la tensión entre el deseo y su fracaso. Asimismo, el autor detecta motivos similares en otros compositores como Janáček, Chaikovski y Schönberg para mostrar cómo el teatro musical articula, una y otra vez, los antagonismos del inconsciente. Una obra fascinante que une ópera, filosofía y psicoanálisis con la agudeza característica de uno de