La experiencia psicodélica contradice la visión moderna del cosmos. En el pecho del ser humano están todas las estrellas. Muestra un universo radicalmente distinto, afín a cosmologías indígenas, hindúes y budistas. Las consecuencias son tan revolucionarias que, de ser asumidas, transformarían por completo nuestra visión de la realidad. No es extraño que los diversos micropoderes, las prácticas y discursos dominantes que moldean cuerpos y subjetividades, hayan combatido la contracultura psicodélica, impidiendo que se incorpore al sentido común moderno. Las "plantas de los dioses" (Hofmann) permiten una valiosa experiencia estética y espiritual. Este libro, al tiempo que reivindica dicha contracultura, esboza una historia particular de la psicodelia, de la mano de William Blake, Aldous Huxley, María Sabina, Albert Hofmann, Henri Michaux, Terence McKenna y Jeremy Narby. La psique profunda es una terra incognita. Ciertas sustancias permiten visitar ese extraño lugar donde todo brilla con luz propia, desaparecen las restricciones del espacio-tiempo, se liberan las ataduras del lenguaje y lo visual surge de lo sonoro vibrante. Una experiencia no sólo de la mente individual (egoica y sometida a la avidez de las pasiones), sino de una mente extendida en creación perpetua. Una magia no exenta de riesgos.
«Si (como el griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo».
Tal vez toda la obra de Borges pueda leerse como una larga meditación poética. De Fervor de Buenos Aires a Los Conjurados,su poesía atraviesa más de seis décadas de escritura y constituye el eje casi secreto de un capítulo clave de la literatura del siglo XX. En ella conviven la emoción y la erudición, el arrabal y la eternidad, el amor y el tiempo, la ceguera y la claridad de la razón, la identidad y la muerte. Al mismo tiempo, emergen una forma de orden que es asombro y una cadencia que fija en palabras la intensidad de lo efímero. Los versos que reúne este volumen están hechos de memoria y revelación, de ironía y candor, de la música del habla y del rigor del pensamiento.Si en ellos resuenan las mismas preguntas que recorren sus cuentos y ensayos, es porque Borges encontró en la poesía no una respuesta, sino una forma de habitar el misterio.
El primer amor, de Iván Turguénev, es una de las cumbres literarias del romanticismo ruso. En sus páginas, este extraordinario autor captura con exquisita delicadeza la conmoción y la intensidad de ese primigenio atisbo del amor, ese vértigo que transforma a quien lo experimenta por primera vez. El relato sigue a un joven de dieciséis años, Vladímir, atrapado entre la euforia y la melancolía al conocer a Zinaída, una mujer que encarna tanto la belleza como el misterio. A través de su conexión, Turguénev despliega un abanico de emociones universales: la inocencia de la pasión adolescente, el dolor del amor no correspondido y la complejidad de las relaciones humanas. La obra nos enfrenta a la naturaleza fugaz e inmortal de ese amor inicial, que, aunque efímero, deja una huella indeleble. Una historia de sentimientos, un estudio profundo de los matices del alma humana escrito con una prosa que sigue brillando por su claridad y sensibilidad. Un clásico eterno que sigue emocionando a lectores de todas las generaciones.
¿Qué hacer con el pasado? Quizá en ningún otro tiempo hayan competido tantas respuestas a esa difícil pregunta. Ante ella, la obra de Walter Benjamin señala una vía para el pensamiento y para la acción. Leída en confrontación con las de Ernst Jünger, Georges Sorel y Carl Schmitt -referentes mayores de la llamada revolución conservadora-, aparece como la de un revolucionario a contrapelo, un conservador de las tradiciones olvidadas. La memoria de las víctimas, nos dice Benjamin, puede ser nuestra mayor fuerza en la construcción de una política para la humanidad.
Mesopotamia, el país regado por los ríos Tigris y Éufrates, fue la tierra del gran héroe Gilgamesh, el rey de Uruk que no quería morir, y de la torre de Babel, el monumento bíblico de la confusión de lenguas. A pesar de su relevancia histórica como cuna civilizadora, el mundo mesopotámico es un gran desconocido. Solo parece accesible a un minoritario y selecto club, el de los asiriólogos y los arqueólogos orientalistas capaces de descifrar la escritura cuneiforme y de leer los estratos de las viejas colinas de adobe que salpican la antigua geografía de Iraq y de Siria.
Con la finalidad de dar a conocer cuál fue la contribución de los mesopotámicos a la historia de la humanidad, nace la presente obra de Juan Luis Montero Fenollós, que es fruto de su larga experiencia arqueológica en yacimientos de Oriente Próximo. El resultado es un libro en el que el autor explica el verdadero significado histórico y cultural de la antigua Mesopotamia. Y lo hace a través de una cuidada selección de siete grandes áreas temáticas: el agua, la ciudad, la realeza, la justicia, la escritura, la religión y la muerte.
Las Aventuras de Oliver Twist es uno de los grandes clásicos de la literatura universal y una de las obras más célebres del escritor inglés Charles Dickens. En ella se revela el genio de este maestro indiscutible de la narrativa de la época victoriana. Ambientada en el Londres del siglo XIX, narra la historia de Oliver Twist, un joven huérfano que tendrá que luchar por sobrevivir en medio de un ambiente marginal donde parece que no hay esperanza. Es la eterna y atemporal lucha del débil contra el fuerte, del bien contra el mal, lo que confiere a esta novela una vigencia que trasciende épocas y generaciones. La obra presenta una excelente trama y personajes inolvidables, con un final inesperado y feliz. Todo ello está narrado con realismo ―no exento de crítica social―, una ironía sutil, humor negro y una sátira mordaz. Y aun así, la inocencia y la bondad triunfan. Mestas Ediciones se enorgullece de presentar esta edición ilustrada, que incluye más de 70 dibujos, de una obra maestra que no debería faltar en ninguna biblioteca que se precie