El declive del campo como síntoma y causa del declive de la civilización
En una época que idealiza la tecnología y desprecia el campo, Julio Llorente lanza una tesis de fondo: la agricultura no es un sector más de la economía, sino el cimiento mismo de la civilización. Sin cultivo no hay cultura; sin arraigo no hay comunidad; sin tierra no hay cielo. Allí donde el campo agoniza, también lo hace una forma plenamente humana de habitar el mundo.
A lo largo de estas páginas, el autor recorre el ecologismo antiagrario, el nomadismo contemporáneo, la agroindustria, la pérdida de los oficios manuales y el declive del arraigo. Frente a la utopía tecnológica y la fantasía de la autosuficiencia, reivindica la fi gura del agricultor como custodio de la realidad: alguien que sabe que la vida depende de un don, que el progreso tiene límites y que toda cultura duradera nace del cuidado.
Con una prosa tan rigurosa como apasionada, Llorente dialoga con la tradición humanista y la proyecta sobre los dilemas actuales, combinando el análisis cultural con la invitación filosófica y la intuición poética.
En esta reflexión sobre la naturaleza humana, el trabajo, el arraigo y la dimensión espiritual del cultivo late una convicción sencilla: el campo conserva una sabiduría elemental que la ciudad ha olvidado y que ninguna tecnología puede reemplazar.
Una relectura de la intimidad en la Edad Media a través del arte románico.
Vulvas, partos, penes erectos y parejas en pleno coito pueblan las iglesias románicas de nuestra geografía repartidos por portadas, capiteles y canecillos. Estas imágenes sexuales, algunas de ellas muy explícitas, han generado estupor, sorpresa e incluso rechazo en nuestra contemporaneidad, dando lugar a todo tipo de explicaciones sobre sus intenciones y significado. Sin embargo, su proliferación y espontaneidad indican que, lejos de tratarse de una representación del pecado, como a menudo se han interpretado, mostraban una sexualidad mucho más abierta y acorde con la mentalidad de quienes promovieron la construcción de estos templos.
El libro demuestra cómo, entre los siglos XI y XIII, tuvo lugar una intensa lucha por el poder político en la que el sexo (o su ausencia) se convirtió en uno de los principales argumentos legitimadores de las élites sociales. Una batalla ideológica que dejó su huella en las imágenes sexuales románicas que desafían nuestra lógica actual.
Una obra capital del autor, sobre cómo y por qué triunfó la revolución islámica en Irán.
Irán, 1980: los revolucionarios han tomado el poder. En un hotel desierto de Teherán, Ryszard Kapuściński intenta –a partir de notas, cintas magnetofónicas, fotos, materiales que ha acumulado desde que está en el país– comprender la causa de la caída del Sha.
¿Cuál ha sido la evolución del país desde finales del siglo XIX hasta la revolución islámica? ¿Cuáles fueron los orígenes del movimiento chiíta? ¿Cómo ha logrado Jomeini imponerse? ¿Qué puede éste ofrecer contra la promesa del Sha de «crear una segunda Norteamérica en una generación»? ¿Qué es lo que la gente espera de la revolución y qué es lo que realmente obtiene? ¿Cuál es la situación de Irán después de tanta y tanta violencia?