Graduarse en animación digital es el objetivo de Mérida Sousa, quien se encuentra iniciando sus estudios universitarios ¿El obstáculo? Su sucio secreto: crear historias gráficas sexuales.
Todos piensan en Mérida como la dulce, tímida y callada muchacha latina que no mataría ni a una mosca y esa es la manera en la que ella desea que todo permanezca... Hasta que conoce a Dawson Harris.
Dawson Harris, romántico, pícaro y conocido entre las mujeres, comienza una nueva etapa de su vida: ser veterinario . Está comprometido a salvar la vida de los animales y darles una vida mejor. Es por ello que, cuando salva a una loca (literalmente) y esta lo golpea (literalmente) para después irse corriendo (literalmente), siente escalofríos y un único pensamiento: esto está pasando. Y tiene razón, porque ese es el principio.
Una perrita, un gato, un hámster y un pajarito con un ala rota son los primeros pasos que los unen para iniciar una épica aventura e historia que toma caminos inesperados cuando Dawson descubre el sucio secreto de Mérida.
Momento tras momento y de manera fortuita ellos van cayendo, hasta crear una alocada historia llena de romance y tal vez con un toque de... +21.
Hay amores que te dan la mano y te acompañan en los momentos más difíciles.
Todos conocemos el amor pasional que te nubla la razón, el amor a primera vista que te vacía el estómago y el amor platónico que te llena el corazón de fantasía y admiración.
Pero ¿es posible enamorarse de alguien sin tan siquiera conocerlo? ¿Puede una persona enamorarse de otra sin haberla visto? ¿Es posible desarrollar sentimientos por una persona que solo has escuchado?
Klara encontrará la respuesta a esas preguntas, escuchando con dedicación todos los días su programa favorito de radio Sigue Mi Voz.
Marina tenía la vida que creía desear. Ordenada. Segura. Gris. Hasta que aquella noche que tenía que ser perfecta cayó el telón y todo voló por los aires.
Noah vivía el presente. Despreocupado. Sin futuro. Con sus propias normas. Hasta que la solista de Al Borde del Abismo les dejó minutos antes de la actuación y tropezó con unos ojos verdes en un callejón.
Deberían haber sido algo pasajero. Puntual. Un segundo en las manecillas de un reloj.
Llegaron los ensayos, el olor de la lluvia, los deseos que se sienten en la piel y la gira. Llegaron el miedo y las ganas.
Porque que algo no sea perfecto no significa que no sea jodidamente especial.
Porque a veces el corazón sigue sus propias reglas.
Porque un segundo se convierte en infinito cuando logras detener el tiempo.
Una banda de música. Dos polos opuestos que deben arriesgarlo todo.
Un amor tan efímero como un beso, pero tan eterno como una balada de rock.