Capitanes intrépidos se publica en 1897, poco después de que Kipling hubiera abandonado Norteamérica y regresado a Inglaterra. Esta obra se ha mantenido viva a lo largo de los años exhibiendo unos valores que le sirvieron a Kipling para ganarse más de una crítica. Pero ésta no es sólo una novela pedagógica, también es una estupenda novela de aventuras, que hará disfrutar a todos los lectores que gusten de la narración clásica de la novela de acción y aventuras.
"Hay dos cosas en esta historia, la historia de cómo Jules Verne permitió que el futuro fuese como acabó siendo, porque fue él quien desarrolló la (TRAMA), y sigan leyendo, porque descubrirán cómo lo hizo, descubrirán cómo la literatura está también, y sobre todo, (CREANDO) el (MUNDO), y de qué forma (TODO) debe imaginarse primero para poder luego (EXISTIR)". Laura Fernández (1981) es autora de seis novelas: Bienvenidos a Welcome (2008), Wendolin Kramer (2011), La Chica Zombie (2013), El Show de Grossman (2013), Connerland (2017) y La señora Potter no es exactamente Santa Claus (2021), galardonada con el premio El Ojo Crítico de Narrativa 2021. También es periodista y crítica literaria y musical. Tiene dos hijos y un montón de libros de Philip K. Dick.
Irreales, inquietantes, tocados con el hálito de lo fatal, estos doce relatos son un viaje por diversas ciudades de un mundo que se ve trastocado por la nostalgia, el desarraigo del exiliado o la simple presencia de lo insólito. Un presidente que planea el regreso al país que lo derrocó, un castillo cuyo dueño se niega a abandonarlo a pesar de no encontrarse ya entre los vivos, una intérprete de sueños, una prostituta que se prepara para morir sin saber que la vida todavía le tiene sorpresas, entre otros personajes únicos, desfilan en estas páginas inolvidables.
Hubo un tiempo en que Marco Tulio Cicerón tenía a Julio César en su mano; de haberla cerrado, lo habría destrozado. La fortuna, sin embargo, les ha llevado en direcciones opuestas: mientras su mayor enemigo marcha hacia el norte para tomar el mando de la Galia, Cicerón se ve obligado a huir de Roma para escapar de sus enemigos. Exiliado, apartado de su esposa e hijos, su vida siempre en peligro, al legendario orador le atormenta ser consciente de que ha sacrificado el poder en aras de sus principios. Su regreso exigirá astucia, destreza y coraje, y durante un tiempo será una vez más el senador más importante de Roma. Pero ningún hombre de estado, por inteligente que sea, está a salvo de la ambición y la corrupción de quienes le rodean. Dictator, la deslumbrante conclusión de la trilogía de Cicerón, fue elegido uno de los mejores libros del año por The Guardian, The Herald, The Sunday Times y The Spectator. Una magnífica novela histórica que nos descubre a un hombre brillante e imperfecto, temeroso y valiente, protagonista de uno de los momentos más convulsos de la Roma antigua: el fin de la República.
Amores de adolescencia evocados con serena nostalgia, jóvenes apenas vislumbradas, reseñas de jazz sobre discos imposibles, un poeta amante del béisbol, un simio parlante que trabaja como masajista y un anciano que habla de un círculo con varios centros... Los personajes y las escenas de este esperadísimo volumen de relatos hacen saltar por los aires los límites entre la imaginación y el mundo real. Y nos devuelven, intactos, los amores perdidos, las relaciones truncadas y la soledad, la adolescencia, los reencuentros y, sobre todo, la memoria del amor. Un narrador en primera persona que, a veces, podría ser el propio Murakami. ¿Se trata entonces de un libro de memorias, de unos relatos con tintes autobiográficos o de un volumen exclusivamente de ficción? El lector tendrá que decidir.
A los veintidós años, Sydney lo tiene todo: el novio perfecto, un futuro brillante y un bonito apartamento que comparte con su mejor amiga. Pero todo cambia el día en que Ridge, su misterioso y atractivo vecino músico, le advierte de que su novio la engaña con su mejor amiga y Sydney debe decidir qué hacer con su vida. Sólo con lo puesto y sin recursos, Ridge la acoge en su casa y no deja de sorprenderla. Sydney vibra cuando él toca sus hermosas melodías y, aunque el corazón de Ridge está ocupado, él no puede ignorar que ha encontrado a su musa. Cuando finalmente se den cuenta de que se necesitan, entenderán que los sentimientos no pueden traicionar al corazón.