Una advertencia sobre la amenaza que el poder de EE. UU representa para el futuro y los mitos nacionales que lo respaldan.
El mito del idealismo americano ofrece una introducción oportuna y exhaustiva a las incisivas críticas del poder estadounidense que han convertido a Noam Chomsky en un “fenómeno global,” uno de los intelectuales públicos más importantes de todos los tiempos. Examinando la historia de la actividad militar y económica de EE.UU. en todo el mundo, Chomsky y Nathan J. Robinson analizan vívidamente cómo la búsqueda estadounidense de la dominación global ha causado estragos país tras país, sin, irónicamente, hacer a sus ciudadanos más seguros. Además, exploran cómo las élites dominantes han promovido mitos interesados sobre el compromiso del país con “la difusión de la democracia,” mientras persiguen una política exterior imprudente que beneficia a unos pocos y pone en peligro a muchos. Examinando la proliferación nuclear y el cambio climático, muestran cómo las políticas estadounidenses siguen exacerbando las amenazas globales. A la vez exhaustivo y devastador, urgente y provocador, La farsa del idealismo americano brinda una entrada altamente legible a las conclusiones a las que ha llegado después de toda una vida de reflexión y activismo.
El mayor obstáculo para llevar a cabo una política económica sólida no son los intereses ocultos ni los lobbies, sino las ideas popularmente erróneas, las creencias irracionales y los prejuicios del votante de a pie.
Ésta es la tesis que defiende Bryan Caplan en este libro provocador: si la democracia fracasa es precisamente porque se guía por lo que los ciudadanos quieren.
A través de un análisis del comportamiento electoral de los votantes y de sus opiniones sobre una serie de cuestiones económicas, sostiene que las personas que no cuentan con amplios conocimientos sobre la economía de un país adolecen de cuatro prejuicios predominantes: subestiman cómo funcionan los mercados, desconfían de los extranjeros, minusvaloran los beneficios de preservar la mano de obra y creen que la economía siempre va a peor.
Sabemos, o al menos así lo creemos,
reconocerlo y no ignoramos muchas de sus causas, pero ¿que conocemos
de los procesos biológicos asociados a el?
Enseñarnos que es el estres -o, mejor, los diferentes tipos de estres (por
ejemplo, homeostático, aleostático o pantostático)-, los mecanismos de
respuesta que genera en el cuerpo y cómo estos se transmiten, constituye
uno de los objetivos de El mono estresado. Únicamente si tenemos una
idea precisa de lo que es realmente el estres, seremos capaces de prevenirlo y tratar con eficacia sus consecuencias negativas.