A box is just a box... unless it's not a box. From mountain to rocket ship, a small rabbit shows that a box will go as far as the imagination allows. Inspired by a memory of sitting in a box on her driveway with her sister, Antoinette Portis captures the thrill when pretend feels so real that it actually becomes real—when the imagination takes over and inside a cardboard box, a child is transported to a world where anything is possible.Dedicated to children everywhere sitting in cardboard boxes.
Rue Siebert might not have it all, but she has enough: a few friends she can always count on, the financial stability she yearned for as a kid, and a successful career as a biotech engineer at Kline, one of the most promising start-ups in the field of food science. Her world is stable, pleasant, and hard-fought. Until a hostile takeover and its offensively attractive front man threatens to bring it all crumbling down.
Eli Killgore and his business partners want Kline, period. Eli has his own reasons for pushing this deal through—and he’s a man who gets what he wants. With one burning exception: Rue. The woman he can’t stop thinking about. The woman who’s off-limits to him.
Torn between loyalty and an undeniable attraction, Rue and Eli throw caution out the lab and the boardroom windows. Their affair is secret, no-strings-attached, and has a built-in deadline: the day one of their companies will prevail. But the heart is risky business—one that plays for keeps.
Misery Lark, la única hija del concejal vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…
Los licántropos son despiadados e impredecibles y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del Consejo Vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…
Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que es suyo, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo… a solas con el lobo.
Simón Bruma es el escritor favorito de Óscar, que devora sus novelas fantásticas. ¿Por qué no intentarlo? Así conocí a Noviembre, y juntos protagonizamos una aventura que nunca he podido olvidar. Todo empezó con el bisabuelo de un dragón.
Chico y su hermano acostumbran a tener animales en casa, aunque no por mucho tiempo. Tal es el caso de Nube, una oveja inquieta, a la que, en compañía de sus amigos, cuidan y llevan a todas partes. Un día, en una improvisada obra de teatro, a Nube le sucede una aventura. ¿Qué le ha ocurrido? Chico tiene sus motivos para no estar triste... y puede que tenga razón.
Sofía no creía que su vida podía cambiar en una sola noche.
Durante la fiesta de Gau Beltza, cae en la ría de Bilbao y muere. La corriente la arrastra y el único que la ha visto caer es Herio, un semidiós maligno con prisa por llegar al akelarre para realizar el rito de ascensión y convertirse al fin en un dios.
A Herio no le importan los humanos. No pretende rescatar a ninguna chica. Hasta que en el último momento la reconoce: es Sofía Ochoa, una influencer famosa y objeto de sus más oscuros deseos.
Dicen que el beso de un príncipe puede traer a una doncella a la vida. Pero… ¿Qué pasa cuando no eres una doncella y él es el príncipe de la muerte?