Arte atormentado
El talento y la angustia de un maestro postimpresionista
Las obras de Vincent van Gogh (1853-1890) se cuentan entre las más conocidas y alabadas del mundo. En lienzos como Los girasoles, La noche estrellada, Autorretrato con la oreja vendada y en muchos otros cuadros y dibujos llegamos a identificar a un artista con un don único para retratar estados de ánimo y situaciones gracias a su maestría en el uso de las pinturas, los lápices, los carboncillos y las tizas. Repleta de ilustraciones, esta introducción al mundo de Vincent van Gogh sigue el rastro artístico de su vida, desde las primeras pinturas de campesinos y trabajadores rurales, pasando por las obras de su luminoso periodo parisiense, hasta llegar al febril estallido de su creatividad durante su estancia en el sur de Francia, en sus últimos dos años y medio de existencia.
El gran artista Pieter Bruegel el Viejo (h. 1526/31-1569) fue un pintor y dibujante dotado de una inventiva extraordinaria que hizo historia a través de sus hermosos paisajes, sus motivos religiosos, notables por su autenticidad, y su reflejo de la vida cotidiana. Bruegel destaca sobre todo por su representación del mundo campesino y la cultura popular, ganándose el apodo de Bruegel el Campesino. Ya fuera con su retrato de cazadores temblando en medio de la nieve o la escena de una feria bulliciosa, Bruegel elevó la agricultura, las fiestas, las reuniones y los juegos del mundo rural a la categoría de arte.
Aunque nunca salió de su tierra natal en los Países Bajos, Rembrandt van Rijn(1606-1669) cambió el curso del arte occidental con su extenso repetorio de pinturas, dibujos y grabados. Su prolífica obra abarca escenas religiosas, históricas y seculares, así como una de las más extraordinarias series de retratos y autorretratos de la historia.
Este libro esencial sobre la figura de Toulouse-Lautrec recorre un universo de cantantes, bailarinas, músicos y prostitutas para descubrir a un artísta dotado de un gran empatía, una habilidad figurativa sorprendente y una sensibilidad única para captar la energía y las historias propias de una ciudad.
Paul Gauguin (1848-1903) no estaba hecho para las finanzas. Tampoco duró mucho en la marina francesa, ni como vendedor de carpas en Copenhaugue porque no sabía hablar danés. Empezó a pintar en su tiempo libro en 1873. y en 1876 participó en el Salón de París. Tres años después, exponia junto a Pissarro, Degas y Monet. Vehemente y gran bebedor, Gauguin solía autoadjetivarse como «salvaje». Su íntima pero agitada amistad con el también temperamental Vincet van Gogh llegó a su clímax con un incidente violento en 1888, cuando Van Gogh se enfrentó supuestamente a Gauguin con una navaja de afeitar y más tarde se cortó la oreja. Poco después, tras completar una de sus obras maestras, La visión tras el sermón (1888), Gauguin se trasladó a Tahití con la intención de escaparse de «todo lo artificial y convencional» del mundo.
Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (1475-1564), nacido en la localidad italiana de Caprese (Toscana), fue un hombre del Renacimiento, atormentado y temeroso de Dios, con un talento prodigioso. Sus múltiples logros en pintura, escultura, arquitectura, poesía e ingeniería combinaron cuerpo, espíritu y religiosidad en visionarias obras de arte que cambiaron para siempre la historia del arte. El famoso biógrafo Giorgio Vasari lo situó en la cúspide del Ranacimiento. Sus coetáneos lo llamaban simplemente il divino (el divino). Este libro proporciona una detallada introducción sobre Miguel Ángel y todas sus formidables obras maestras, sin colas ni multitudes. A través de magníficas ilustraciones y textos accesibles, se exploran la extraordinaria figuración del artista y su famoso estilo de la terribilitá (grandeza trascendental), que permitió la representación del drama humano y bíblico con una escala y fervor irresistibles. Con un recorrido por los centros de poder de la Italia del Renacimiento, analizamos sus principales encargos y su excepcional capacidad para crear composiciones espaciales, ya sea en la famosa Biblioteca Laurenziana en Florencia o en la Capilla Sixtina, en el Vaticano, cuya bóveda y testero lucen los extraordinarios frescos (1508-1512) del artista. Desde el formidable David hasta el desgarrador dolor y la fe de la Pietá o el vívido drama del Juicio Final de la Capilla Sixtina, este libro constituye una breve pero rigurosa introducción a un verdadero gigante de la historia del arte y a algunas de las obras de arte más faosas del mundo.
Todos actores y personajes así como las personas en general tenemos una persona pública con la que nos presentamos ante los demás, una necesidad insatisfecha encubierta bajo esa máscara y cometemos un error trágico cuando reaccionamos ante un choque entre lo queremos que se piense de nosotros y lo que realmente somos. Sobre estos tres elementos clave Susan Batson ha desarrollado un proceso de técnica actoral que han seguido estrellas de la talla de Nicole Kidman, Tom Cruise, Bradley Cooper o Juliette Binoche. En Verdad, un clásico desde su publicación en 2007, expone didácticamente ante un círculo de alumnos imaginarios (pero en los que no cuesta reconocer actitudes y personalidades frecuentes en el mundo de la interpretación), los múltiples recursos que un actor o actriz debe explorar y aprovechar «para que un personaje esté vivo».
Con su zafarrancho de trenes, lunas tuertas y tartas voladoras, el cine llegó como principal testigo de un escandaloso, emocionante y terrible cambio de mundo: el paso del siglo XIX al XX, tiempo de juventud y hartazgo, de entusiasmo y profunda desesperanza. Entre esos telones, este nuevo invento terminaría por convertirse en el más compartido lenguaje de narración, embeleso y manipulación; una herramienta imprescindible con la que documentar y fabricar esa época distinta a todas las demás, en la que la historia empezó a avanzar cada vez más rápido, sin casi un minuto ya para pensar en sí misma ni recoger sus cosas. Por supuesto, nada de eso sucedió en silencio. Este libro recoge, desde sus orígenes hasta nuestros días, la historia de la música del cine: una relación simbiótica y fascinante que transformó y enriqueció por igual a estas dos disciplinas artísticas en su camino compartido hacia la modernidad.
Con sus escaleras imposibles o sus mosaicos hechos de pájaros, el artista holandés M.C. Escher (1898-1972) creó un lenguaje gráfico único de rompecabezas, patrones singulares y pautas matemáticas. Denso, complejo y construido sobre principios intrincados, su trabajo, decorativo y lúdico y al mismo tiempo, juego continuamente con las ilusiones ópticas y las limitaciones de la percepción sensorial. Para matemáticas y científicos, Escher fue un genio. Para los hippies, un pionero del arte psicodélico. Este libro introductorio se adentra en la brillante mente de Escher a través de sus obras clave, fruto de su continua investigación acerca de la imagen y la percepción. En el camino esperan peces mutando en pájaros, lagartijas que parecen escaparse de la página, reflexiones magistrales, laberintos infinitos y algunas de las imágenes más alucinantes del arte del siglo XX.