Tras haber superado más pruebas de las que un corazón humano puede soportar, Feyre regresa a la Corte Primavera con los poderes de una alta fae. Sin embargo, no consigue olvidar los crímenes que se vio obligada a cometer para salvar a Tamlin y a su pueblo, ni el perverso pacto que forjó con Rhysand, el alto lord de la temible Corte Noche.
Mientras Feyre es arrastrada hacia el interior de la oscura red política y pasional de Rhysand, una guerra inminente acecha y un mal mucho más peligroso que cualquier reina amenaza con destruir todo lo que Feyre alguna vez intentó proteger. Ella podría ser la clave para detenerlo, pero solo si consigue dominar sus nuevos dones, sanar su alma rota y decidir su futuro y, junto a él, el de todo un mundo en crisis.
QUITÓ UNA VIDA. AHORA TIENE QUE PAGAR CON SU PROPIO CORAZÓN.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que ha quedado expuesta en ese mundo fantástico, bello y peligroso. Pero una malvada sombra ancestral crece sobre la tierra de las hadas día tras día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla o condenará a Tamlin y su mundo para siempre.
Como heredera al trono del imperio perdido de los jinn, Alizeh por fin ha encontrado a su pueblo... y puede que también su corona. Cyrus, el soberano volátil de Tulán, le ha ofrecido su reino en un intercambio retorcido: uno que comenzaría con su matrimonio y terminaría con el asesinato del mismísimo Cyrus.
A Cyrus lo precede una oscura reputación; todo el mundo conoce su pasado sangriento. Matarlo debería ser fácil para Alizeh, y aceptar su oferta podría ser la única manera de cumplir su destino y salvar a su pueblo. Pero cuanto más aprende sobre Cyrus, más se pregunta si las horribles historias sobre él son ciertas.
Atrapado en una red de secretos, Cyrus anhela a Alizeh desde que apareció por primera vez en sus sueños muchos meses atrás. Ahora que sabe que esas visiones han sido obra del diablo, apenas puede soportar mirarla, y mucho menos su compañía. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por despreciarse, Alizeh y Cyrus se sienten atraídos el uno por el otro con una pasión devastadora que amenaza con destruirlos a ambos.
Mientras tanto, el príncipe Kamran ha llegado a Tulán dispuesto a vengarse...
Una novela sobre aquellas historias de amor que todavía no han escrito su último capítulo.
¿Qué determina el verdadero final de una relación?
¿Es posible seguir hablando con un ex sin poner en peligro una relación actual?
Puede ser difícil, pero no imposible, siempre y cuando se sigan unas normas estrictas:
1. Limitar las conversaciones a una hora a la semana.
2. No verse nunca en persona.
3. No enamorarse de nuevo.
Este nuevo contacto casual entre dos personas que una vez compartieron una vida no debería ponerlo todo en peligro... ¿no?
Tras descubrir que ha sido profetizada para salvar el reino, el deber de Aya debería estar claro: volver a su patria con Will, su antiguo enemigo, para servir a su reina en la guerra que se avecina.
Sin embargo, con la traición acechando, Aya y Will se ven obligados a mentir, manipular y ocultar sus sentimientos mientras luchan por descubrir la verdad antes de que la oscuridad los destruya a todos.
Y con los secretos y engaños que persiguen a Aya allá donde va, la joven no puede sino preguntarse si es la intención de los dioses que salve el reino... o si su destino no será, por el contrario, verlo arder.