Cuando sus padres no están, siempre les pasan cosas raras a Ulises, Nora y Bruno Misterios. Cosas muy muy raras. Por suerte tienen a Bobo, un perro que habla, y al que, cuando encuentra una pista, ¡le pita la nariz!
Los Cazamisterios han encontrado por fin a sus padres y ahora la familia entera viaja a París siguiendo el rastro de la liga de villanos. Pero, al llegar, la ciudad está como loca, ¡alguien ha robado una estatua importantísima del museo del Louvre!
¿Quién podría ser el ladrón?
En el misterioso pueblo de Santa Muerta los eventos sobrenaturales parecen florecer. Todo el mundo lo acepta, excepto Claudia, una joven brillante y pragmática que sueña con ser detective. Esas cosas sobrenaturales no existen… excepto, claro, por Cleo, el fantasma adolescente que acaba de conocer y que está decidido a ayudarla a resolver sus casos.
Con la ayuda de su inesperado compañero de aventura, Claudia deberá resolver pistas cada vez más complicadas para descubrir qué ha sucedido en realidad y, de paso, intentar deshacerse del fantasma que no la deja en paz.