La magia, la imaginación y la ternura viven en este libro como en casita propia. Hay una niña hermosa en pleno aprendizaje de amor por su mascota, hay una abuela sabia, un minino llamado Mauricio y un gran guardián felino, colorido y solemne, que rige sobre todo el universo gatuno. Quieres conocer la increíble ciudad adonde huyo Mauricio? Elisa y el guardián te ayudaran.
Rana, ranita, ¡hechicería infinita!
Para Menta, está claro: los niños nacen de las coles y las niñas, de las rosas. Sin embargo, en el cole no todos están de acuerdo. ¡No pasa nada, la señora Pinoseco los sacará de dudas!
Pero la profe no quiere hablar, así que... ¡Menta hará magia para descubrir la verdad!