Nicholas Leister ha sido creado para amargarme la vida. Alto, ojos azules, pelo negro como la noche... Suena genial ¿verdad? Pues no tanto cuando te enteras de que va a ser tu hermanastro y además representa todo de lo que has estado huyendo desde que tienes uso de razón.
Peligro fue lo primero que me vino a la cabeza cuando lo conocí y descubrí que mantiene una doble vida oculta de su padre multimillonario.
¿Cómo terminé cayendo en sus redes? Fácil: con esos ojos es capaz de poner tu mundo patas arriba.
¿Cuánto tiempo es suficiente para vivir toda una vida?
Ese es el dilema al que se enfrenta Perséfone cuando le diagnostican una enfermedad terminal Y también el jarro de agua fría que le hace darse cuenta de que vive atrapada en una rutina gris, en lo amoroso, lo laboral y lo personal.
Quizá ha llegado el momento de darle un giro a todo y enfrentarse a la realidad:
Solo le quedan unos meses para VIVIR.
En mayúsculas.
Sin miedo.
Sin disculpas.
El señor Bingley es un asesino. Al menos, de eso lo han acusado, aunque Lizzie Bennet se niega a creerlo. ¡Es perfecto! A ver, no es que se alegre de la tragedia, pero si demuestra la inocencia de Bingley, probará, además, que es digna de formar parte del bufete de su padre. ¡Por fin!Por desgracia, Bingley ya tiene abogado, un tipo insufrible llamado Darcy. Como Lizzie no piensa darse por vencida, se resigna a colaborar con el para resolver el caso. Y más vale que lo logren pronto, porque un asesino anda suelto, y ellos podrían convertirse en sus siguientes víctimas.