Esta es una obra maestra del cómic. Preferimos no explicar aquí la trama de la historia, para que el que la lea por primera vez, pueda disfrutarla totalmente. Desde el principio, los sucesos se encadenan a un ritmo trepidante: se oye una explosión, estalla una tormenta, objetos que se rompen, se corta la luz y Serafín Latón llega por primera vez a la serie. En toda la historia no habrá prácticamente ningún tiempo muerto. Para la creación de los decorados, Hergé quiso ser lo más preciso posible. La historia, que transcurre en su mayor parte en Suiza refleja la guerra fría que pasaba momentos muy tensos entre los dos bloques, representados en la rivalidad entre Borduria y Syldavia. El Asunto Tornasol fue publicado en 1956.
Cuando Tintín recoge una cartera olvidada en un banco no puede imaginarse que ello le va a llevar al país de Syldavia, situado en el centro de los Balcanes. Allí se entera de que hay una conspiración para robar el cetro del rey, Muskar XII, sin el cual este no puede seguir reinando. Y su país vecino, Borduria, tiene claras intenciones de invasión. La trama está claramente influida por la época. La historia se publicó en Le Petit Vingtième del 4 de agosto de 1938 al 10 de agosto del año siguiente. Los signos que anunciaban la Segunda Guerra Mundial eran numerosos y la Alemania de Hitler preparaba la invasión de Austria, que quedó anexionada convirtiéndose en una provincia más del tercer Reich.
Un meteorito se dirige hacia la tierra y muchos presagian el fin del mundo. Tintín acude al observatorio astronómico donde conoce al profesor Calys. Por suerte los presagios no se cumplen y solo llega a la tierra un fragmento del meteorito, que cae en el océano Ártico. Al advertir la presencia de un elemento desconocido, el profesor Calys organiza una expedición en el navío Aurora, de la que forman parte Tintín y el capitán Haddock. La estrella misteriosa será en primer álbum diseñado ya directamente a color y fue publicado en el año 1942.