Cuando Noah se enamoró de Nick sabía que su relación no iba a ser fácil: son polos opuestos, fuego y electricidad, y cuando están juntos saltan chispas... en todos los sentidos. Hasta ahora, la pasión ha sido más fuerte que el orgullo, pero la diferencia de edad, la universidad, las fiestas, sus padres y los fantasmas que acechan a los dos les ponen a prueba una y otra vez, como una bomba de relojería que amenaza con hacerles estallar. ¿Está Noah realmente preparada para enfrentarse a sus miedos y volver a confiar en alguien? ¿Podrá Nicholas dejar atrás su pasado y abrir el corazón a una sola persona?
¡Ven a celebrar la mejor fiesta del mundo!
Mientras siguen el rastro de su padre, los siete hermanos Barbarroja han llegado a la famosísima Isla Libertad.
¿Cómo? ¿Que no conoces Isla Libertad? ¡Si es donde se celebra el Festival del Rey Pirata!
Tiene músicos en cada esquina, puestos con comidas alucinantes de los siete mares, desfiles de gigantes y cabezudos, acrobacias de fuego, duelos de esgrima, ¡e incluso búsquedas del tesoro!
Ah, ¿y sabes qué tiene también?
Una maldición.
Una maldición muy misteriosa que pondrá en problemas a nuestra familia de piratas.
El primer recuerdo de Izan es luchar por salvar su vida. Alguien lo enterró en una fosa del cementerio de Everden, alguien que le daba por muerto. Ahora, y tras perder la memoria, su única familia son la tarotista Camelia Dunkel y la joven Emma Walker, las dos personas que le ayudaron a desenterrarse. En principio, ellas no tienen nada en común, pero ambas han acabado en el cementerio guiadas por la misma pesadilla: una en la que ven la tumba de Walter Malone. Y, ahora, los tres, solo tienen una pregunta en la cabeza: ¿qué les llevó al cementerio de Everden?