“Los niños nacen para ser felices”, escribió José Martí; y es este el secreto que deben saber todos los padres, maestros y adultos que inciden en la vida de los niños. Sembrar en el corazón de los niños la buena semilla, más allá de la riqueza o la pobreza, es la única garantía para que su paso por la vida sea pleno y maravilloso. Eso lo sabe Theo, el protagonista de esta hermosa historia que, acompañado de Santa, su trineo y sus venados se remonta al pasado, en un viaje inmemorial que busca descubrir la clase de semilla sembrada en el corazón de unos niños que de adultos, plantaron terror y desconsuelo en el mundo.
«Había una vez cuatro conejitos que se llamaban Pelusa, Pitusa, Colita de Algodón y Perico.»
Así comienza la historia clásica de Beatrix Potter protagonizada por un travieso conejo llamado Perico. Hace 120 años, desde su cómoda casa en el distrito de los Lagos, en Inglaterra, Beatrix Potter escribió e ilustró una historia para enviar, en forma de carta, a un amigo suyo que estaba enfermo. A partir de aquí empezaron a fluir las historias y desde entonces, el simpático conejito se ha colado en el corazón de miles de lectores de todo el mundo.
Un libro ilustrado con una colección de relatos escritos por alumnos de secundaria del Colegio Cristiano Logos, durante el taller de creatividad realizado por ĪNSPIRĀRE en el marco de la semana literaria de la institución. La amistad, la solidaridad, la responsabilidad, el desarraigo, la tristeza y la soledad, son algunas de los valores y emociones que transmiten cada uno de los textos.