Nadie dijo que crecer sería fácil, pero Jules no esperaba que fuera tan abrumador: la relación de sus mejores amigos está dañada, su mamá no está lista para soltar el pasado y los problemas con su novio Evan parecen no acabar.Jules está segura de que no hay forma de empeorar la situación... hasta que su cercanía con Shane la hace cuestionar sus verdaderos sentimientos hacia el chico que por mucho tiempo juró odiar. Elegir entre Evan y Shane no debería ser difícil: uno es su guapísimo y misterioso novio; el otro es... un idiópido, pero tantos problemas nublan el juicio de Jules y le impiden dar el siguiente paso.Ahora, no sólo tendrá que enfrentarse a la incertidumbre de lo que vendrá cuando se gradúe, sino que su corazón deberá tomar una decisión que cambiará su vida para siempre.
El demonio que aterrorizó Gravity Falls está de vuelta desde el más allá para contar por fin su versión de la historia en El libro de Bill, escrito nada menos que por el mismísimo Bill Clave.
En estas páginas, Bill comparte sus extraños orígenes, su siniestro efecto en la historia de la humanidad, los secretos más vergonzosos de la familia Pines y la receta para conquistar el mundo (con una práctica guía paso a paso). Este caótico y bello tomo ilustrado contiene confusos acertijos, claves indescifrables, páginas perdidas del Diario 3, maneras de engañar la muerte, el significado de la vida y un capítulo completo sobre popotes bobos con formas divertidas. Pero lo más importante es que El libro de Bill está muy, muy maldito.
Nora es una buena chica. Responsable y sensata, procura llevar una vida discreta como influencer, alejada de los viejos hábitos que la definían hasta hace unos años. Sin embargo, va a pasar el verano en su pueblo, y eso la aterra y emociona a partes iguales. Cantaroja saca su lado más salvaje e imprudente. Y Nora no puede permitírselo.
Marc, en cambio, está lejos de ser un buen chico. Es el hermano pequeño de su mejor amiga, le gustan las emociones fuertes y no disimula su atracción por Nora. Para colmo, son vecinos. Marc es, precisamente, el tipo de compañía que Nora necesita evitar a toda costa.
Separados por escasos metros de terraza y con vistas a sus respectivas habitaciones, resistirse a la adrenalina que sienten cada vez que están juntos no será nada fácil…
¿Puede un solo verano alterar el rumbo del resto de sus vidas?