Jude Portman pronto aprendió a hacerse invisible para sobrevivir. Hija de una estrella de la música que se apagó con su nacimiento, creció bajo la sombra de una leyenda rota… y bajo las miradas de un pueblo convencido de que traía mala suerte.
Hasta que llegó Isaac, un chico que veía la vida en colores, pensaba con canciones y convertía el mundo gris de Jude en un lugar habitable. Con él, Jude descubrió algo que nunca habría imaginado:la posibilidad de mirarse sin miedo.
¿Y si crecer significara dejar de ser la villana en la historia de otros y ser la protagonista de la tuya?
¿Y si tu vida no fuera una maldición, sino un capítulo mal contado?
Esta no es la historia de su madre. Tampoco de su pueblo. Ni siquiera de Isaac.
Por primera vez, esta es la historia de Jude.
Los dioses no están muertos; tan solo están dormidos, encerrados en cuerpos mortales, desperdigados por el mundo y esperando a que la chispa adecuada los despierte. Y mi padre es el más despiadado de todos.
Me crio para obedecer. Para sangrar. Para ser su espada cuando llegue el momento. Y ahora me ha enviado a la Universidad de Endir, un lugar lleno de linajes antiguos y secretos letales, para recuperar el Mjölnir, el martillo de las leyendas. Si fracaso, todas las personas que quiero morirán.
Pero Aric Erikson no formaba parte del plan. Él es el heredero del enemigo. Distante. Peligroso. Y… la única persona de quien no puedo permitirme enamorarme. Se ha aislado por completo detrás de un muro de hielo, pero cuanto más me ordenan que lo descifre, más difícil me resulta recordar dónde terminan las mentiras y dónde comienzo yo.
Ahora, lo único que me separa de una guerra que decidirá el destino del mundo son una misión que yo no escogí… y un hombre a quien nunca debí amar.
Pero, si yo soy la chispa, tal vez él sea la mecha.
¿Y los dioses? Están a punto de despertar furiosos.
Tres amigos. Un objeto mágico. Un viaje en el tiempo.
Pablo, Daniela y Claudio van a la misma clase, pero aparte de eso no tienen nada en común. Lo que más le importa a Pablo es ser popular; a Daniela le encanta ver películas con su única amiga; en cuanto a Claudio… nadie tiene claro lo que le gusta.
El día en que van de excursión al museo, sus vidas cambiarán para siempre. Una fuerza inexplicable lleva a los tres chicos a tocar un antiguo objeto que, en realidad, es un artefacto mágico temporal.
Los tres viajan en el tiempo a un siglo en el que nada de lo que conocen existe. Allí descubren que son Cronomantes: seres capaces de dominar la fuerza del tiempo y viajar de un siglo a otro. El objeto mágico ha sido creado para reclamar su ayuda.