CADA VEZ QUE SE USA EL AMULETO DEL TIEMPO, EL RESTO DEL MUNDO SUFRE.
Nathan Tabiz aprendió esa lección hace muchos años, igual que aprendió que el mundo más allá de las murallas del Sacro Reino de Daiva es peligroso y está lleno de demonios. Aprendió, también, que el poder del tiempo es codiciado y perseguido y que el deber de los celestiales es protegerlo.
Por eso, cuando heredó el Amuleto, ya sabía que jamás debía usarlo. Lleva toda la vida jurando que no lo hará: lo juró cuando su madre lo dejó en sus manos, se lo ha jurado mil veces al dios al que sirve, se lo ha jurado otras mil a sus amigos.
Sin embargo, nunca le ha dicho a nadie todas las veces que ha querido romper su palabra:
Cuando su madre murió.
Cuando le nombraron Portador.
Cuando dio su primer beso.
Sí, Nathan Tabiz sabe que no debe usar el Amuleto.
Lo que no sabe es que la persona de la que se ha enamorado morirá en tres días.
Los dioses, incluida mi propia madre, solo han mentido sobre mí. Me trataron como una pieza más en sus siniestros planes. Inventaron que Hades me secuestró para convertirme en su esposa, cuando en realidad escapé. Y lo peor fue que, tras mi huida, el enojo de mi madre hizo que la tierra y los cultivos murieran, poniendo a los humanos en peligro. La verdad, mi verdad, va mucho más allá. Llegué al Inframundo escapando de un matrimonio arreglado. No iba a permitir que me casaran con Apolo, un dios que solo puede pensar en sí mismo. Ahora, lo único que necesito es que Hades, el odiosamente sexy y arrogante rey de este escabroso lugar, me ayude con mi plan. Uno que sacudirá al Monte Olimpo desde sus cimientos y tendrá consecuencias mortales, especialmente para quienes ya estamos en el infierno.
¿Y si los fantasmas, los ángeles y los dioses fueran reales? Y si estuvieran aquí, entre nosotros, y tú fueras descendiente de uno de ellos, ¿lo creerías?
Quinn es guay, inteligente y popular. Matilda es la hija de la odiosa familia de al lado, le gustan demasiado las novelas de fantasía y, claramente..., no es su tipo.
Pero todo cambia cuando Quinn es perseguido por unas misteriosas criaturas de la noche, sufre un accidente y comienza a ver cosas que solo pueden verse en la oscuridad. ¿En quién confiar cuando tu mundo y todo lo que creías cierto parece resquebrajarse por momentos? ¿En la chica rarita que quizá no es tan rara y sí bastante más divertida de lo que creías?