Una hermana. Dos príncipes retorcidos. Engaños interminables con un trasfondo de venganza... Bienvenido al infierno. Emilia se ha embarcado en una misión para vengar a su amada hermana, una que la ha llevado a viajar a los siete círculos y a vender su alma para convertirse en la reina de los Malditos, con el enigmático príncipe de la Ira a su lado. Pero ¿cuál es la primera regla de la corte de los Malditos? No confíes en nadie. Porque cuanto más reside Emilia en el infierno, ese seductor mundo lleno de vicios, más claro ve que nada es lo que parece. Incluso Wrath, su antiguo aliado, puede guardar secretos sobre su verdadera naturaleza. Y Emilia pronto se encuentra atrapada entre Wrath y su aún más perverso hermano, el príncipe del Orgullo, rey de los demonios. Emilia se las verá con cortesanos traicioneros, palacios lujosos, galas deslumbrantes y pistas contradictorias sobre lo que realmente le sucedió a su hermana, mientras lleva a cabo una misión para descifrar los misterios de su propio pasado y encontrar las respuestas que tanto anhela. Siempre y cuando no tenga que pagar por sus pecados primero... «Wrath, el poderoso demonio de la guerra y el que había traicionado mi alma, se movió. Nos miramos el uno al otro durante un tiempo prolongado. No lo necesitaba ni lo quería cerca. De hecho, le habría dicho que podía irse directo al infierno, pero eso era lo que habíamos hecho ambos».
Perséfone es una de las jóvenes más bellas y populares de la élite de Olimpo. Su sueño y su plan es alejarse del nido de víboras que es la política de Olimpo y huir para siempre. Pero su plan fracasa cuando su madre la sorprende en una fiesta anunciando públicamente su compromiso con Zeus, el peligroso líder de la gran ciudad.
Decidida a no conformarse con el destino que se cierne sobre ella, Perséfone se escapa de la fiesta y huye hasta la Infraciudad, donde busca la protección de Hades, con quien consigue hacer un pacto.
¿Qué hace una alumna excelente y de comportamiento intachable viviendo con un rebaño de hermanos apestosos, escandalosos e insoportables? Si Jackie hubiera podido elegir, jamás habría terminado rodeada de doce chicos que ni siquiera entienden el concepto de privacidad, por muy guapos que sean los mayores. Pero el accidente de coche que han sufrido sus padres no le ha dejado elección: los Walter, tutores legales de los doce hermanos, también son ahora los suyos.
Los chicos Walter son el desastre personificado. Jackie aspira a la perfección.
Es más, se la debe a su familia. Se la prometió.
¿Cómo se las arreglará para encajar en esta nueva vida llena de caos... y de chicos?