Nismera y sus legiones gobiernan los reinos mientras el poder de Samkiel llena los cielos. Ahora que él ya no está, Nismera se esfuerza en mantener su lugar en el trono, sin importar el precio.
Tras sobrevivir a la que pensó que sería su batalla más difícil, Dianna se da cuenta de que está a punto de perderlo todo. Samkiel intenta recuperarse de sus heridas, pero una revuelta amenaza los reinos, y la única persona en la que puede confiar le mantiene alejado.
¿Podrán Samkiel y Dianna anteponerse a sus diferencias? ¿O acabarán cayendo en manos de la diosa de la guerra?
«Cuando reduzca a cenizas este mundo, cuando volváis a pintarme como la mala, recuerda que… intenté ser buena».
Knox Holland está metido en un buen lío. Tras un primer año fantástico en el circuito profesional de motocross, ahora mismo debería estar comiéndose el mundo… Pero, por culpa de su mala reputación, ha terminado sin equipo. Y está desesperado por ponerle remedio.
Por eso se presenta en mi gimnasio para pedirme que lo entrene. Soy una gimnasta universitaria con dos medallas olímpicas a mi nombre, así que sé alguna que otra cosa sobre presión por conseguir el éxito. La temporada pasada titubeé y me lesioné antes de poder demostrarle al mundo que no estoy acabada ya a los veintiún años.
Estoy centrada en el futuro: no puedo permitirme ninguna distracción. Sin embargo, reconozco la desesperación en los ojos de Knox, así que tampoco soy capaz de decirle que no.
Debería haber sido un trabajo fácil, pero, con Knox, nada lo es. En cuestión de segundos, paso de discutir con él a disfrutar un poco demasiado cuando lo miro hacer verticales sin camiseta.
Enamorarme de él sería un error…
Diana intenta reconstruirse tras una ruptura que le ha descolocado todos sus esquemas.
Tenía su vida planificada al milímetro y se sentía afortunada de haber conocido al amor de su vida tan joven. Pero ahora todo consiste en volver a empezar.
Tras un revés de este tipo se pregunta constantemente qué estará haciendo la otra persona, si la echará de menos; se debate entre recordarlo y vivir agarrada a la nostalgia o borrarlo del todo.
En septiembre empieza un año de contacto cero, un año en el que Diana se dará cuenta de lo que cuesta olvidar, y de lo que significa quererse cuando ya es tarde.