Sloane Hart es una romántica de la cabeza a los pies. Pero el divorcio de sus padres la hace creer que el amor no existe. Es por ello que renuncia a las citas y decide centrarse en la universidad, en convertirse en escritora y en mudarse a Nueva York. Hasta que conoce a Ethan Brady. Cauto y misterioso, no está dispuesto a hablar demasiado de sí mismo ni a dejar que nadie se le acerque...
Cuando empiezan a salir juntos sin etiquetas, ambos saben que no durará para siempre. Sin embargo, ella no puede evitar imaginar un futuro con él, pero Ethan es incapaz de brindarle el compromiso que necesita. Sin poder dejarlo marchar, Sloane tendrá que luchar por su amor… o aprender que, simplemente, hay cosas que no están destinadas a ser.
«No, no llegamos a salir juntos. No es un exnovio. Es un "excasi". Tal vez eso era lo único que siempre seríamos; una frase incompleta de un libro que alguien dejó de leer a la mitad y nunca retomó».
Hay rumores sobre lo que acecha en el Bosque Voraz, el lugar al que los pecadores van a parar, bautizado así por los aldeanos porque jamás devuelve aquello que toma. Solo los locos o los desterrados se adentran entre sus árboles. Sin embargo, una tragedia fuerza a la joven Maevyth Bronwick a cruzar el arco de huesos que se oculta en su interior y acaba en un mundo oscuro y mágico, tan peligroso como seductor.
En Etiria, solo el Escorpión, el asesino más temido del rey, un lord maldito llamado Zevander Rydainn, podrá protegerla de los brujos que intentan darle caza. Conforme el destino teje sus planes, una peligrosa atracción amenaza con consumirlos a ambos… Y Maevyth no tardará en descubrir que, para sobrevivir al bosque, deberá convertirse en lo más aterrador que hay en él.