En el orfanato en el que Nica creció, siempre se han contado historias y leyendas a la luz de la vela. La más famosa de todas es la del fabricante de lágrimas, un misterioso artesano culpable de haber forjado todos los miedos y las angustias que habitan en los corazones del ser humano. Para Nica ya es hora de dejar atrás los cuentos de la infancia y vivir lo que para ella es un sueño hecho realidad: ser adoptada. Pero no cumplirá su sueño sola ya que la familia adoptiva acogerá también a Rigel, un niño de rostro angelical pero que oculta algo oscuro en su ser. Aunque ambos compartan un pasado en común, la convivencia entre ellos parece imposible.
Almas perdidas. Vampiros y romance...
Un amor imposible. Un curel destino.
Desde que la convirtieron en vampiro, Morgan lucha por conservar su humanidad en un mundo plagado de criaturas oscuras. Está destinada a ser enemiga mortal de Shadow, un poderoso Purasangre. Pero cuando sus caminos se crucen, descubrirá que ese cruel vampiro puede ser la clave para encontrar las respuestas que tanto tiempo lleva buscando.
«Fuiste mi castigo, eres mi tortura y serás mi verdugo».
Una hermana. Dos príncipes retorcidos. Engaños interminables con un trasfondo de venganza... Bienvenido al infierno. Emilia se ha embarcado en una misión para vengar a su amada hermana, una que la ha llevado a viajar a los siete círculos y a vender su alma para convertirse en la reina de los Malditos, con el enigmático príncipe de la Ira a su lado. Pero ¿cuál es la primera regla de la corte de los Malditos? No confíes en nadie. Porque cuanto más reside Emilia en el infierno, ese seductor mundo lleno de vicios, más claro ve que nada es lo que parece. Incluso Wrath, su antiguo aliado, puede guardar secretos sobre su verdadera naturaleza. Y Emilia pronto se encuentra atrapada entre Wrath y su aún más perverso hermano, el príncipe del Orgullo, rey de los demonios. Emilia se las verá con cortesanos traicioneros, palacios lujosos, galas deslumbrantes y pistas contradictorias sobre lo que realmente le sucedió a su hermana, mientras lleva a cabo una misión para descifrar los misterios de su propio pasado y encontrar las respuestas que tanto anhela. Siempre y cuando no tenga que pagar por sus pecados primero... «Wrath, el poderoso demonio de la guerra y el que había traicionado mi alma, se movió. Nos miramos el uno al otro durante un tiempo prolongado. No lo necesitaba ni lo quería cerca. De hecho, le habría dicho que podía irse directo al infierno, pero eso era lo que habíamos hecho ambos».