You’d think being abducted by aliens would be the worst thing that could happen to me. And you’d be wrong. Because now the aliens are having ship trouble, and they’ve left their cargo of human women—including me—on an ice planet.
We’re not equipped for life in this desolate winter wasteland. Since I’m the unofficial leader, I head out into the snow to look for help.
I find help all right. A big blue horned alien introduces himself in a rather . . . startling way. Vektal says that I'm his mate, his chosen female—and that the reason his chest is purring is because of my presence. He’ll help me and my people survive, but this poses a new problem.
If Vektal helps us survive, I’m not sure he’s going to want to let me go.
¿Hay que seguir apostando por el amor por muy inoportuno e inevitable que sea, o aceptar que algunas veces puede convertirse en un punto muerto entre lo que pudo ser y lo que nunca será?
Josh siempre lo ha tenido todo fácil: es una persona que cae bien, con una novia maravillosa, un trabajo de paso y unos amigos que comparten sus gustos. Es feliz con poco, sin problemas.
Entonces, conoce a Alessandra. Venida de Italia, llega para trabajar con él en el Madame Tussauds. Ella también tiene novio, amigos y una vida. Sin embargo, en cuanto congenian Josh sabe que ya no hay vuelta atrás.
Porque de la amistad al amor hay un paso, y ellos no hacen más que bailar en esa línea fina que los separa.
Eso son problemas, errores y demasiados asuntos que Josh no sabe gestionar.
Pero si Less de verdad es su alma gemela, ¿está dispuesto a sacrificar la facilidad de su vida por tirarse al vacío?
Una fantasía romántica repleta de aventuras, magia, amor, peligro y traiciones.
Cuando el enemigo reclama tu vida solo existe un camino…
Rogvall nos ha declarado la guerra.
Llevo preparándome para ser reina de Aisha del Norte desde que era una niña, por eso sé que corremos un grave peligro.
Nuestra eterna enemistad con los elementales ha provocado guerras y muertes durante milenios. Por desgracia, el pasado nos persigue, y la única manera de evitar un nuevo derramamiento de sangre es ofrecerle mi vida a Rogvall, eso o tratar de equilibrar la balanza encontrando la manera de arrebatarle sus poderes.
El Alto Mando y mi padre quieren protegerme y dejarme al margen de la expedición, pero esa es una actitud egoísta que no voy a permitir, aunque para ello tenga que simular que Marcus, el hijo del capitán general de Aisha del Norte, me ha embaucado para que me suba en su carromato y abandone la seguridad de mi hogar.
Sé que es una locura, sobre todo porque no acabo de entender en qué momento mi enemistad con Marcus se ha ido transformando en un deseo incontrolado de besarlo.
Un acuerdo entre enemigos. Una maldición sin fin. Un amor que puede acabar con un reino.
Mucho tiempo atrás, los antepasados de Elise le arrebataron la corona al rey de las hadas. Como sobrina del brutal rey actual, su obligación es hacer todo lo necesario para asegurar que su familia mantenga el trono por los siglos de los siglos. El problema es que Elise prefiere escaparse a los garitos de juego con los criados a ser una princesa calladita en un baile. Sus imprudentes escapadas terminan cuando su tío la obliga a empezar las negociaciones para su casamiento, porque si se niega, su padre, moribundo, tendrá que pagar el precio.
Empujada por su sentido del deber, Elise se pone en manos de Legion Grey, el atractivo y misterioso negociador matrimonial. Pero Legion, del que depende algo más que su futuro, le provoca una furia irrefrenable y al mismo tiempo una pasión prohibida.
Cuando un golpe de estado derroca a su tío, Elise huye con Legion. Entonces descubre que él tiene más secretos de los que creía. Sin saberlo, Elise despierta una maldición bestial que Legion ha soportado toda su vida. Cuando la verdad sobre el complicado pasado de Legion sale a la luz, ya no queda claro quién es el legítimo heredero al trono y eso provoca que se pongan más vidas en juego. Elise se ve obligada a tomar una decisión imposible: evitar una lucha sangrienta, dejando a Legion a merced de la bestia que hay en su interior, o acabar con la maldición y devolver la magia a esas tierras, pero sacrificando una vida: la suya.
CLAY
Las chicas Marymount somos buenas chicas. Castas, puras, casi inalcanzables, y lo importante no es serlo sino parecerlo. Yo no soy la excepción, sé portarme bien, con mi uniforme planchado, mi cuerpo erguido; de lunes a viernes soy la dueña del instituto y los domingos… una buena niña católica.
Esa soy yo, siempre tengo el control. No puedo confesar lo que realmente quiero, he de ocultarlo, cada día, cada hora, luchar contra el deseo constante de meter mi mano bajo su falda. Porque todos interpretamos un papel, y el mío es ser perfecta.
OLIVIA
Todos los días pongo rumbo al colegio Marymount con una motivación: graduarme y entrar en la universidad. No me avergüenzo ni de mi familia ni de mis orígenes, aunque todos en la escuela se dediquen a cuchichear sobre el largo de mi falda o el rojo de mis labios.
Ellos siempre me han despreciado y creen que no voy a defenderme. Se equivocan. Lo haré cuando esté a solas con ella y le demuestre que no hace falta que sea un chico quien la toque para dejar aflorar todo lo que esconde con tanto esfuerzo.
¿Cómo pueden pasar tantas cosas en tan poco tiempo? No soporto la espera para ver a Klaus; Anna y Laura están rarísimas; Nadia lo está pasando mal en su nuevo insti, y, por si fuera poco, ¡ahora mis padres dudan de si regalarme el móvil cuando cumpla trece años! Qué intensidad, bro».
A Goa los días se le hacen eternos esperando para reencontrarse con Klaus. Y parece que ¡hasta Semana Santa no se van a poder ver! Pero Goa no es la única sintiendo tantas cosas... Mientras algunas relaciones olvidadas renacen, otras se encuentran con obstáculos inesperados. Y, en medio de todo esto, una emergencia hará que Goa y sus amigos se movilicen para encontrar una solución.